Difícil. Las pruebas a 102 niños migrantes menores a 5 años revelaron que en cinco casos quienes afirmaban ser sus padres no lo eran. (AP)
El uso de pruebas de ADN por parte del gobierno de Trump para corroborar el parentesco de los niños migrantes que fueron separados de sus padres es justificable como último recurso, aunque plantea varios problemas éticos, dijeron expertos médicos ayer.
Dichos problemas incluyen el riesgo de dañar el núcleo familiar al revelar que un adulto que cree es el padre biológico realmente no lo es.
Un juez federal de California señaló el martes que las pruebas de ADN deberían limitarse a los casos en los que el parentesco no puede confirmarse con documentos como actas de nacimiento o pasaportes. El gobierno federal había alegado que con los análisis de ADN es más rápido autenticar los documentos, y se evita que los menores, específicamente a los más chicos, sean entregados a alguien que podría no ser su padre biológico.
Las autoridades dijeron que las pruebas a 102 niños migrantes menores a 5 años revelaron cinco casos en los que los adultos que afirmaban ser sus padres no lo eran, incluidos dos en los que los resultados fueron una sorpresa para los adultos. Los análisis de ADN "son una de las pocas herramientas para arreglar este lamentable desastre", dijo Arthur Caplan, jefe de la división de ética médica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.
El riesgo
Las pruebas de ADN son idóneas para determinar la paternidad biológica:
⇒ Pero "un vínculo genético directo no es la única para determinar quien tiene una verdadera relación cariñosa con un niño", dijo Thomas Murray, emérito del Centro Hastings.