La candidata del presidente de EU, Donald Trump, para dirigir la CIA, Gina Haspel, reconoció por primera vez que la agencia no debería haber implementado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 un polémico programa para torturar e interrogar a los sospechosos de terrorismo.
Haspel se pronunció así en una carta hecha pública ayer y que envió este lunes al senador Mark Warner, el demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia del Senado, donde la agente compareció la semana pasada.