El presidente brasileño Michel Temer, quien ha enfrentado dos denuncias de corrupción desde que asumió el cargo en 2016, negó hoy que pueda ser destituido de su mandato, mientras crecen los rumores de que la Fiscalía presentaría una tercera denuncia en su contra. "No tiene la menor posibilidad de prosperar", aseveró el mandatario brasileño en declaraciones a la prensa al referirse a una eventual denuncia por corrupción.
"Diría que es más pifia, de menor dimensión, incluso, que las anteriores", agregó Temer, cuyo gobierno cuenta sólo con el 6.0 % de aprobación. También negó la posibilidad de que pueda ser destituido del cargo por la Cámara de Diputados en un eventual juicio político.