María pensó que iba a morir. 'Fue en lo único que pensé, pero tengo una segunda oportunidad', dice ahora con los ojos vidriosos. (EL UNIVERSAL)
Todo iba bien a bordo del avión Embraer que la llevaría a la Ciudad de México, recuerda María Guadalupe Herrera. Y todo pasó muy rápido. "Duró como dos minutos en el aire y bajó".
"Apenas se estaba elevando y bajó. Dio muchos golpes y todos empezamos a salir. Fue muy rápido todo", rememora María desde el auditorio del Hospital 450 de Durango, donde está sentada y lleva un collarín por una lesión.
Pero María pensó que iba a morir. "Fue en lo único que pensé, pero tengo una segunda oportunidad", dice ahora con los ojos vidriosos.