La caída de la marquesina de una tortillería ubicada en el centro de la ciudad de Durango, provocó una lesión significativa a un niño de ocho años de edad, quién se encuentra fuera de peligro, según el reporte médico.
El incidente ocurrió la tarde del viernes, cuando el menor de edad caminaba por la esquina de Porras y Salvador Nava apenas unos instantes después de que se había registrado una fuerte lluvia.
En ese momento se desprendieron fragmentos de la fachada de la tortillería Vizcaya, y uno de ellos golpeó directamente en la cabeza al menor, quien tiene su domicilio temporal en el albergue indígena de Santa María de Ocotán, ubicado en la calle Alberto Terrones.
La aparatosa herida le provocó un sangrado significativo, por lo que testigos llamaron de inmediato al número de emergencias con el fin de solicitar una ambulancia.
Al lugar de los hechos arribaron policías municipales y técnicos en urgencias médicas de la Cruz Roja, quienes brindaron atención prehospitalaria al pequeño.
El niño, identificado como Carlos Eduardo "N", fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Durango, donde además de la sutura, se ordenaron estudios más profundos para descartar daños craneales y cerebrales, aunque su evolución es favorable.