El ritual conlleva una enorme trascendencia popular, su celebración comprende muy diversos aspectos, desde los filosóficos hasta los materiales.
Una vez al año, el cementerio se tiñe de amarillo y naranja. Son las flores de cempasúchil, iluminadas por las velas, que acaparan todo el lugar. Aunque hay mucha gente, el ambiente se mantiene solemne. Las familias conversan en voz baja y, de vez en cuando, comen algo, pero no dejan de velar la llegada de los seres queridos que "se adelantaron".
Esta escena se repite por toda la región lacustre de Michoacán durante la Noche de Muertos. Se lleva a cabo entre el 1 y 2 de noviembre, explica Claudia Chávez, secretaria de Turismo del estado.
La tradición es muy similar en la mayoría de los poblados: los locales pasan toda la noche en el panteón, junto a sus ofrendas decoradas con platillos típicos (como corundas y uchepos), fruta, pan de muerto, flores y fotografías. Arriba de los altares se coloca un arco forrado con flores que ilumina el camino de los difuntos. Hay pétalos por todo el suelo, en macetas y en elaborados arreglos.
La velación más famosa tiene lugar en la isla de Janitzio, en el lago de Pátzcuaro. Llegar ahí te toma media hora en lancha, pero debes estar temprano. Hay danzas típicas desde la tarde, y mucha gente aprovecha para apartar lugar, explica Claudia Chávez. Si la isla es el punto esencial en tu itinerario, seguramente no tendrás tiempo de ir a otros pueblos. Los traslados de regreso se realizan durante toda la noche, pero se pueden suspender si hay demasiada neblina.
Una buena alternativa, por si quieres visitar varias comunidades, es Tzintzuntzan. Su cementerio es enorme, lo que te permite disfrutar sin multitudes. Además, en su zona arqueológica se representa el juego de pelota. A 30 minutos de Tzintzuntzan está Arocutín, otro pueblo que la titular de Turismo recomienda incluir en tu lista.
La costumbre más peculiar está en Santa Fe de la Laguna: la gente no va al panteón, sino instala ofrendas monumentales en sus casas; pueden abarcar una habitación entera. Aquí, las puertas de los hogares están abiertas a los viajeros.
Este año se estrenó una app oficial para organizar tu experiencia en la Noche de Muertos. Te muestra cómo llegar a cada destino, cuánto te tardas y qué actividades puedes hacer.
Conexión México es una de las touroperadoras que todavía tienen lugares para asistir a la celebración. Su recorrido de un día (a Janitzio y Tzintzuntzan), cuesta mil 190 pesos por persona y parte desde la Ciudad de México.