En festival. Todas las miradas se centraron en la proyección de la polémica cinta del director polaco Roman Polanski. (ARCHIVO)
Polanski no asistió al Festival Internacional de Cine de Venecia pero su presencia se ha sentido a través de su película J'accuse (El oficial y el espía).
La acogida en la proyección de prensa fue entusiasta. La expectación era máxima después de que la presidenta del jurado, Lucrecia Martel, anunciara en la jornada de apertura su intención de no acudir a la proyección oficial, en solidaridad con las víctimas de acoso. Polanski ha compuesto un relato clásico, con una puesta en escena vigorosa y precisa y que gana en ritmo a medida que avanza la trama. Luca Barbareschi, su coproductor, la ha calificado como "un filme de educación formidable" para los jóvenes que no conozcan ese episodio de la Historia de Francia.
Al comenzar la rueda de prensa, Barbareschi advirtió de que no pensaban responder preguntas relacionadas con "la polémica que no es polémica".
"Esto no es una corte, es un festival de cine", afirmó.
"Agradezco a Dios haber podido trabajar con Roman Polanski y haber podido dar al público esta historia, que es de una actualidad desconcertante", dijo contundente Barbareschi.