Fuerzas respaldadas por Estados Unidos están acorralando a milicianos del grupo Estado Islámico en una pequeña zona del este de Siria y pronto declarará la derrota de los extremistas, aseguró ayer un comandante del grupo.
La captura del último bastión que retienen los combatientes de ISIS en la aldea de Baghouz marcaría el final de una devastadora campaña que lleva cuatro años para acabar con el control del grupo extremista en territorio sirio e iraquí, su llamado "califato".
En el momento de mayor poder del grupo en 2014, ISIS controlaba casi una tercera parte tanto de Siria como de Irak. Ciya Furat, comandante de las Fuerzas Democráticas Sirias, dirigidas por los kurdos, dijo (en una conferencia de prensa en la base de al-Omar, en la provincia de Deir el-Zour, en el oriente de Siria) que su grupo "muy pronto dará buenas noticias a todo el mundo".