Protestas, porras, solicitudes ciudadanas y hasta un perico estuvieron presentes ayer a la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador a La Laguna.
Fue minutos después de las 10:00 horas que el mandatario arribó en vuelo comercial a la ciudad de Torreón, pero desde una hora antes lo esperaban ya en el Aeropuerto Internacional Francisco Sarabia, decenas de ciudadanos con solicitudes de apoyo, reclamos específicos, grupos de protesta y otros tantos de simpatizantes, lo que generó un ambiente de desorden y por algunos momentos altercados menores a su llegada.
Como es habitual en las visitas del presidente a la ciudad de Torreón, personal de la Guardia Nacional y de seguridad del aeropuerto, montó un pasillo exclusivo para su tránsito desde la zona de llegadas nacionales hasta los vehículos en el exterior del lugar, sin embargo, en esta ocasión el número de personas que se aglomeró alrededor de López Obrador rebasó la capacidad de contención de los efectivos de seguridad militar y privada.
Antes de subir a la camioneta que lo llevaría al municipio de Matamoros, la propietaria de un santuario de aves en Torreón, se le acercó y le regaló un perico.
El presidente agradeció el gesto y pidió a la dama "guardarlo", pero que cada vez que visitara la región, lo llevara a su presencia.
Desorden
Elementos de la Guardia Nacional y de seguridad particular del Aeropuerto de Torreón fueron insuficientes para contener a la gente alrededor del presidente López Obrador.