Con música a todo volumen, rezos, ofrendas y flores, es como cientos de familias honraron a sus fieles difuntos en el panteón municipal de Lerdo, uno de los más antiguos de la Comarca Lagunera y que guarda miles de historias de vida que empezaron a ser contadas desde la entrada al cementerio.
Uno de los relatos es el de doña Esperanza, quien desde hace 40 años visita a José María, su esposo.
A paso lento, apoyada de un bastón y del brazo de su hija María Guadalupe, la mujer de 84 años dijo que nunca se casó pues siente que su marido "la vigila", y que está al pendiente de ella y de sus nueve hijos. "Hasta que Dios me dé licencia, aquí voy a estar".
Como doña Esperanza, familias enteras abarrotaron el panteón desde temprana hora para celebrar el Día de Muertos, una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana y que según la Unesco, se trata de un ritual que privilegia el recuerdo sobre el olvido, además de que implica el retorno transitorio de las ánimas de los difuntos, quienes regresan a casa, al mundo de los vivos para convivir con sus seres queridos.
Es una fiesta
"Es una fiesta, es la fiesta mexicana", gritó un hombre que caminaba por los pasillos del camposanto mientras cargaba una pala, una escoba y una cubeta con agua.
Para esta celebración colorida y llena de simbolismos, los visitantes adornaron las tumbas con flores, globos y alimentos, además de que aprovecharon para retocar imágenes religiosas del Divino Niño, el Sagrado Corazón de Jesús, San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe, entre otras.
Hay quienes, incluso, en plena celebración rompieron en llanto cuando comenzó a sonar alguna melodía que en vida les gustaba a sus seres queridos.
FAMILIAS
20
MIL
Personas estima Protección Civil que acudieron al panteón municipal de Lerdo.
NúMERO Fotos: La i
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