EL BUEN AMIGO
Hace muchos años, siendo yo un niño observaba con cierta regularidad el paso de un hombre adulto afectado de sus facultades mentales, por la cuadra donde yo vivía.
Esta persona subsistía de lo que le daba la gente de buen corazón, y digo de buen corazón porque su aspecto, debido a su condición era deplorable y no todas las personas vencían su aversión hacia él, pues no se acercaban a ayudarlo con todo y que era tranquilo y respetuoso.
No sé cuál era su nombre real pero un amigo mío le puso el apodo de "Jovenazo"…al verlo una de las esporádicas ocasiones en que alguien humanitariamente lo bañaba, recortaba su pelo, lo afeitaba, le cambiaba su ropa vieja y sucia por ropa buena y limpia. Dando por tanto de momento una presencia más joven a la que habitualmente tenía por la vida dura que el destino había deparado para él.
Me llamaba la atención sobremanera que siempre lo seguía un perro "criollo" de pelo liso de colores blanco y negro, quien siempre estaba al pendiente de su amo y lo seguía fielmente por su recorrido diario, sin fijarse como los humanos, en su aspecto, condición económica, es más sin siquiera...
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