Es muy grato conocer a una persona que hizo "Raya" aquí en la Laguna y que hasta le fecha sigue haciendo la diferencia con una vida ejemplar.
Por pláticas la conozco hace muchos años, a través de infinidad de charlas y comentarios que me ha compartido mi amigo Cruz E. González.
Pero es muy diferente la "Conocencia" mediante pláticas, recuerdos y anécdotas compartidos en la sobremesa de la vida, a través de mi amigo, a conocer a alguien de carne y hueso.
En días pasados después de un show de Rogelio Ramos y mi amigo Roberto León (Mago Leo's) fuimos a cenar a casa de la señora Magdalena Rodríguez Cavazos la famosa "Güera Rodríguez" mi esposa Lupita, Marcelo Torres y Cruz González, a disfrutar de una rica cena y también, y especialmente a disfrutar en la sobremesa, del trato cálido, ameno, certero y anecdótico, de una persona a quien la vida la dotó de una belleza externa e interna, por demás avasalladora, y además, de una plática fluida y amena sustentada en hechos vividos.
Personas ante las que hay que callar y escuchar para nutrirse de sus vivencias compartidas por ella de una manera por demás vivaz, y siempre con una sonrisa, que para mí es el mejor adorno que puede poseer y lucir una mujer.
El padre "Beto" también un personaje aquí en Torreón, platicaba, que al llegar a nuestra ciudad y conocer a la familia de la Güera, se impresiono de la enorme cantidad de recursos que tenía la familia Rodríguez Cavazos y eso que el padre también "tronaba" fuerte.
Fueron sus hermanos Ricardo, Rufino ("el chiquilín") y su hermana Toña, también agraciada con belleza física y aún más de valer, con sobrada belleza interna, que la hace también diferente.
Debido pues, a la belleza de la Güera, fue reina de muchos eventos y clubes, además de ser muy asediada por los galanes de aquel entonces que querían ser sus novios, diecisiete novios para ser exacto, solamente superada en número, por los veintiocho novios, que tuvo la tía, la señora Paca Ugarte. Quien fue muy noviera, hasta que se topó con don Celso… por cierto madre de mi amigo Cruz. A quien doña Paca, como decía la señora Nina, abuelita de la Güera… lo tuvo y dejo muy "logradito".
La historia de la Güera no puede ser contada en pocos renglones, pero con la vitalidad que tiene , los cuidados de su asistente Carmen, y el cariño de sus hijos nietos y bisnietos, y de toda la gente que la conoce y admira, seguramente habrá otra oportunidad de que nos comparta mucho más de lo que ella es, como siempre de una manera amena y cariñosa,
Agradezco a la vida que de vez en cuando es benévola con nosotros y nos regala la oportunidad como en esta ocasión de conocer a una lagunera admirable, que nos deja impactados para bien y con un grato sabor de boca.
Y ahora para terminar una gota de filosofía: El problema no es que mientas… el problema es que te creo (Arjona).