El año 2019 que termina en estos días puso en claro la prevalencia de tres factores que asegurarán la existencia y el progreso de los individuos y de las comunidades a que pertenecemos. Son la Política, la Economía y la Ciencia.
La Política tiene la función de seleccionar y de llevar al poder a los servidores que determinan las leyes que modulan las vidas de cada uno de nosotros y deciden la manera en que las sociedades han de actuar frente a las necesidades de cada uno de sus miembros. La Economía da las reglas que transforman los recursos naturales y la inspiración humana hacia la satisfacción de las necesidades diarias que todos sentimos. Por último, la Ciencia con sus constantes descubrimientos, hace soportable y grata la existencia humana.
Los tres elementos han desfilado, cada uno a su ritmo propio, a lo largo del fascinante año de 2019 con que se inicia el periodo presidencial que nos espera, pero más importante, que presenció novedades que serán permanentes.
Estos tres elementos los hemos visto presentarse en el curso de los acontecimientos de 2019 en gran expresión ante los retos que nos esperan para el 2020.
En primer lugar fue evidente el cambio en el ejercicio de la democracia clásica tal y como los hemos en las instituciones que se concentraron en perfeccionar su modalidad electoral. Esa forma conocida de resolver la convivencia social desvanece poco a poco. La democracia electoral fue ensayada múltiples veces durante los dos siglos y sus decepcionantes resultados hacen que vaya cediendo espacios a la democracia llamada directa que se expresa con las manifestaciones de conglomerados y mediante votos a mano alzada colectiva. Las variantes existen en muchos países, como los pancháyats de la India, que se seguirán ensayando.
Se ha ido modificando, pues, la manera de era de llegar a la acción concreta a través de la comunicación directa de las autoridades con la ciudadanía, sea por las diarias conferencias de prensa que el presidente organiza sea a través de las consultas multitudinarias en plaza pública, generalmente rurales. El fenómeno es importante ya que tiene elementos de una mejor comunicación entre el pueblo y la autoridad que el sistema de Democracia Parlamentaria ya que el intercambio de informe frente al requerimiento popular es constante y cotidiano. Ningún sistema político lo tiene en una base enteramente informal y sin cortapisas o restricciones.
En lo económico, el 2019 fue una muestra de que el factor solidez y seguridad es posible para resolver el dilema entre la escasez de recursos financieros y a infinita variedad de exigencias. La experiencia ha probado que con una constante y serena constancia que mantenga disciplinados la circulación monetaria y el endeudamiento del gobierno, es posible dar un apoyo firme para la ejecución de los proyectos productivos de la sociedad, de las empresas y de los individuos. No se requieren instrumentos más sofisticados que ese propósito aplicado con probidad. A través de la economía se pueden disciplinar las fuerzas de la demanda y las exigencias de los consumidores, las realidades que hacen posible producir los artículos y servicios que requerimos siempre y cuando también se hayan disciplinado los elementos que den seguridad a la acción colectiva y particular.
El siguiente elemento es el de la Ciencia sin la cual no podemos avanzar en las fórmulas que tienen por final los inventos gozar de la vida. Es la que hace posible transformar los recursos materiales en los artículos y servicios que a su vez gracias a sus propios adelantos mejoran las condiciones de vida.
El tercer elemento que se presenta en el acontecer del año 2019 fue el de la ciencia como ingrediente que encauza las actividades en los reinos de la salud y de la ecología que son los dos polos entre los cuales las sociedades del futuro girarán. La solidaridad de México con la coordinación de acciones internacionales en materia de cambios en el clima fue acertada.
Las tareas que reclutan nuestros esfuerzos son los mismos que convocan a los habitantes de todos los países sin excepción: encontrar las formas de coordinar nuestras acciones para resolver juntos los dilemas de la convivencia, transformar nuestras fórmulas de producción y distribución de los artículos y servicios que todos requerimos sin por ello causar tensiones y violencias, y, finalmente aprender a usar la ciencia para mejorar las condiciones de y no para destruirla.
Son estos factores los más importantes en que podemos concentrarnos para preparar el futuro.
Entre tanto, ¡Muy Feliz Navidad y Próspero 2020!