El Leipzig, líder de la liga alemana, alcanzó dos veces tras estar abajo en el marcador y aseguró ayer un empate 3-3 ante el Borussia Dortmund, auxiliado por los errores del equipo local.
El portero del Dortmund Roman Bürki, el mediocampista Julian Brandt y el defensa Raphaël Guerreiro fueron los culpables de cada uno de los goles del visitante, y el Dortmund perdió la oportunidad de acercarse a un punto de la cima de la tabla.
"Cuando tienes una ventaja de 2-0, esperas conservarla hasta el final", dijo Bürki. "Desafortunadamente, hicimos que el partido se pusiera emocionante otra vez".
Peter Gulacsi, guardameta del Leipzig tuvo una salvada con la punta de los dedos y evitó un gol de Mats Hummels cuando el Dortmund disfrutaba de un mejor inicio.
Julian Weigl recompensó la presión del equipo de casa a los 23 minutos, después de que Gulacsi detuvo un primer tiro de Jadon Sancho. El arquero pareció sorprendido por el contrarremate de Weigl.
Yussuf Poulsen tuvo la primera aproximación del Leipzig a los 31 pero Brandt anotó el segundo del Dortmund tres minutos después evadiendo a Dayot Upamecano antes de disparar al ángulo más lejano.
Bürki detuvo un disparo de Poulsen. En el córner resultante, atajó otro de Timo Werner antes del medio tiempo.
Pero un error del guardameta del Dortmund le permitió al Werner anotar al inicio del complemento, y otro error de Brandt le permitió al delantero del Leipzig marcar su segundo tanto para empatar a los 53.
Sancho le dio nuevamente la ventaja al Dortmund dos minutos después, pero Patrik Schick igualó de nuevo para el Leipzig tras un contragolpe a los 78' después de que Bürki detuvo el disparo de Nordi Mukiele.
Patrik Schick, del Leipzig, celebra tras marcar el gol del empate. (AP)