Miguel Riquelme, gobernador de Coahuila, afirmó que a pesar de haber sido intervenido quirúrgicamente, su estado de salud es estable y no se limitarán sus acciones de labor regular. Fue el 19 de julio que el mandatario fue intervenido para retirarle la vesícula, esto debido a que meses atrás presentaba problemas derivadas de la falla de dicho órgano.
El funcionario aseguró que se trató de una operación que era necesaria.