El padre Soárez charlaba con el Cristo de su iglesia.
-Señor -le anunció satisfecho-. Voy a poner en la capilla una imagen de la Sagrada Familia.
Le preguntó Jesús:
-¿De cuál sagrada familia?.
-¿Cómo de cuál? -se extrañó el padre Soárez-. De la tuya. De la Virgen y San José con el Niño. Ésa es la Sagrada Familia; la única que hay.
-Te equivocas -lo corrigió el Señor-. Todas las familias son sagradas porque son fuente de vida y hogar donde el amor puede vivir. Todas las familias son sagradas, aun las que están formadas solamente por una madre y su hijo. Por eso te pregunto cuál sagrada familia es la que vas a poner en tu capilla.
Respondió, contrito, el padre Soárez:
-La tuya, Señor. Pero en ella estarán representadas todas las sagradas familias.
¡Hasta mañana!...