Esta noche, Señor, la de tu nacimiento, permítenos
nacer en ti.
Gracias te damos por habernos conservado la vida,
y por poner en ella las bendiciones de la fe, la esperanza
y el amor. Consérvanos igualmente la salud.
Gracias por el pan que cada día recibimos de tu divina
providencia, y por el techo que nos cubre. Extiende
sobre nuestros hermanos pobres tu misericordia.
Te pedimos que tu paz reine en nuestro hogar, que
por encima de nuestras debilidades y defectos nos
mantengas unidos. Haz que nos amemos unos a otros,
que vivamos en armonía y concordia, que sepamos pedir
perdón y perdonar.
Gracias por los que ya se fueron a vivir contigo. Los
recordamos y los sentimos con nosotros en esta mesa
y en nuestro corazón.
Gracias por los días que nos das. Enséñanos a llenar
sus horas con nuestro trabajo y nuestras acciones
de bien y de bondad.
En tus manos estamos, Señor Nuestro. Con ellas
acércanos a ti.
Y que cada uno de nosotros sea esta noche el portal
donde nacerás para darnos vida eterna. Amén.