Si bien este tema se ha tratado en varias ocasiones en este medio, recientemente se han difundido noticias alarmantes como la del Presidente AMLO sobre las restricciones de agua en la cuenca lechera de la Comarca Lagunera, con argumentos que posiblemente tienen su origen en un antiguo paradigma del agua, por lo que es necesario hacer algunas aclaraciones. Para fines prácticos, el concepto de paradigma se refiere a las ideas o creencias aceptadas como verdaderas o falsas, sin ponerlas a prueba con un análisis fundamentado, lo que puede generar una percepción distorsionada de la realidad.
Existe la creencia arraigada de parte de algunas personas de que hay un problema de disponibilidad de agua en la región, cuando en realidad se cuenta con este recurso. Esa creencia se ha derivado de seguir la lógica de que el valle de la Comarca Lagunera se encuentra en una zona desértica con muy poca lluvia, lo cual se ha reforzado con las noticias de que en algunas colonias o pequeñas comunidades el suministro ha sido deficiente en las redes de distribución, confundiéndose con escasez de agua.
Se ha llegado a argumentar que el agua en la Comarca Lagunera se está acabando o se va acabar en un futuro cercano, lo cual es un planteamiento equivocado que hace creer que estamos ante una severa crisis de disponibilidad de agua.
De acuerdo a la información técnica con que se cuenta, se puede aseverar que el abasto actual y futuro de la población está asegurado, ya que la disponibilidad de agua en la región es mucho mayor que el consumo urbano, que se estima en 185 millones de metros cúbicos (Mm3) por año. Cabe destacar que el volumen de agua abastecido actualmente por persona en el área conurbada de la Comarca Lagunera es mayor que el suministrado en otras ciudades del país. Por otro lado, es importante mencionar que algunos pozos construidos recientemente en el acuífero Principal por el SIMAS Torreón y el SIDEAPA Gómez Palacio han resultado con caudales que rebasan los 100 litros por segundo (l/s).
En cuanto a la disponibilidad de agua en la región, cada año se obtienen en promedio en la cuenca del río Nazas aportaciones de escurrimientos superficiales del orden de 1,200 Mm3 y la recarga del acuífero Principal con flujos subterráneos se estima que es de 520 Mm3, aunque se debe aclarar que existe un déficit al extraerse por bombeo cerca de 1,000 Mm3, lo que ha estado provocando un abatimiento anual en el nivel freático del acuífero de 1.5m a 3.5m.
Si bien hay agua suficiente en la región para el abasto urbano, se trata de un recurso que debemos cuidar, reduciendo su consumo en todas las actividades. Por lo tanto, evitemos los dispendios y pérdidas por fugas en los sistemas agrícolas, industriales y urbanos. Hay alternativas de solución que pueden contribuir a mejorar el manejo del agua en la región.