Ya empezó la temporada de lluvias que año con año se presenta entre julio y octubre. Hasta ahora en lo que va del año la precipitación pluvial ha estado por debajo del valor promedio anual de 250 milímetros, sin embargo los meses de mayor cantidad de lluvias son agosto y septiembre, tanto en el valle de la Comarca Lagunera en la cuenca baja del río Nazas como en la región de la presa Lázaro Cárdenas (El Palmito) en la cuenca alta del río Nazas.
Las lluvias en el valle son torrenciales, de corta duración y alta intensidad, las cuales se presentan ocasionalmente en forma aislada y aleatoria, sin embargo en la cuenca alta las lluvias son de mayor duración en forma continua durante varios días, sobre todo cuando aparecen los ciclones y ondas tropicales en las costas de Nayarit y Sinaloa en el océano Pacífico, alcanzando un promedio anual de 650 milímetros.
Por lo tanto, aun cuando llueva poco en la Comarca Lagunera los escurrimientos provocan inundaciones y colapsos de colectores sanitarios, sin embargo las aportaciones de agua que se dan con mayor cuantía en la cuenca alta producen más beneficios para la agricultura y la recarga de los acuíferos regionales en la cuenca baja.
Es importante destacar que en el área conurbada los escurrimientos se originan a partir de las zonas altas en las sierras de Las Noas y El Sarnoso fluyendo hacia las zonas bajas en el centro del valle. La magnitud de los escurrimientos se amplifica al existir una extensa cubierta de pavimento asfaltico en las vialidades y de concreto en las edificaciones, puesto que los caudales pluviales dependen del tipo de suelo y la pendiente topográfica, la intensidad de las lluvias y el área drenada por las lluvias.
Gran parte de las áreas críticas de inundaciones reciben los escurrimientos provenientes de dichas sierras y áreas altas circunvecinas, por lo que es necesario interceptar los flujos antes de que lleguen a las colonias ubicadas en las partes bajas de los cerros.
En cambio, los escurrimientos pluviales en la cuenca alta, aunque generados con lluvias más intensas, tienen mayor retención e infiltración en los suelos y finalmente son captados en la presa El Palmito, donde se regulan con un almacenamiento controlado. Cuando dicho almacenamiento llega a exceder la capacidad del NAMO (Nivel de Aguas Máximas Ordinarias) de 2,958 millones de metros cúbicos (Mm3) en los meses de septiembre u octubre, se tienen que desfogar cantidades considerables de agua provocando avenidas extraordinarias en el río Nazas.
Está por terminarse el ciclo de riego agrícola a fines de julio con un almacenamiento esperado en El Palmito de 1,425 Mm3, por lo que si se cumple el valor promedio anual de aportaciones de escurrimientos de 1,200 Mm3, la presa llegaría a alrededor de 2,625 Mm3 en el mes de octubre, volumen menor al del NAMO. Esta situación va a depender de las condiciones meteorológicas aleatorias que se presenten en el océano Pacífico en los próximos meses de agosto y septiembre.