Autoridades señalan que es preocupante la imagen de la Casa de la Cultura, pues no está dando servicio a la ciudadanía. (EL SIGLO DE TORREÓN)
El subsecretario de Gobierno del Estado en La Laguna de Durango, Manuel Ramos Carrillo, expuso que es preocupante la imagen de la Casa de la Cultura Ernestina Gamboa de esta ciudad, por lo que seguirán buscando las vías de solución al conflicto laboral por el que se mantienen suspendidas las actividades desde hace casi dos meses.
Según señaló, la ciudadanía merece contar con el acceso a estos espacios de quehacer cultural, los cuales deben estar ajenos a problemas de toda índole para que la población los aproveche al máximo.
La dependencia ha intercedido entre los trabajadores que mantienen el paro de labores y autoridades del gobierno estatal, con la finalidad de que se canalicen las demandas y se busque una solución en forma definitiva.
Ramos Carrillo señaló que ya se han efectuado varias reuniones entre dicho grupo, encabezado por Aarón González, quien se ostenta como secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Cultura del Estado de Durango, el cual pide la destitución del director de la institución, Ramón González González como la principal medida para reanudar actividades.
En cuanto al tema sindical, el Tribunal Laboral Burocrático será el encargado se definir si esta organización sindical, que se creó en agosto de 2018, está o no debidamente constituida, ya que se cuenta con un Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Tres Poderes del Estado, el cual agrupa a todos los que laboran en la administración estatal.
Ramos Carrillo consideró necesario que se revise el perfil de Ramón González, ya que son muchas las quejas de los trabajadores por su desempeño y porque según manifiestan, no los ha tomado en cuenta para la elaboración de proyectos encaminados a la mejora de la atención y el servicio.
TRABAJADORES ELABORAN ACTA
Aarón González, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Cultura del Estado de Durango expuso que se elaboró un acto de los hechos que se registraron el pasado martes, cuando uno de los murales del Museo de Arte Moderno estuvo a punto de ser dañado por el derrame de un depósito de agua.
Según aclaró, fueron los trabajadores quienes se percataron, al llegar, que el agua que estaba en un garrafón se había derramado, a escasos centímetros de donde se encuentra el mural del artista Alberto Gironella.
Rechazó que los empleados que están en paro busquen perjudicar la obra que ahí se expone, por lo que elaboraron un acta para manifestar cómo se presentaron estos hechos y deslindarse de responsabilidades.