El pasado 6 de septiembre las madres cerraron la escuela para exigir que les envíen dos maestros. (EL SIGLO DE TORREÓN/MARY VÁZQUEZ)
Sigue faltando un maestro para el primer grado en la escuela primaria del turno vespertino Emiliano Zapata, del ejido Concordia de San Pedro. Hace unas semanas un grupo de madres cerraron el plantel para exigir otro maestro para el grupo de sexto y primero, debido a que eran demasiados niños en cada salón para que un maestro los atendiera, pero solo autorizaron al docente para el grupo de sexto.
Otra situación que prevalecía es que había más de 100 alumnos en lista de espera, pues desde que se instaló el Cuartel Militar aumentó considerablemente la demanda, y para solucionar el problema las autoridades educativas les encontraron lugares en otras escuelas del municipio y solo están a la espera de que se encuentre lugar a 15 niños.
Las madres de familia reconocieron que después de las manifestaciones que hicieron se les dio respuesta, pero insisten en que hace falta el maestro para el grupo de primero, pues repitieron que en ese y el grupo de sexto hay más de 50 niños y es necesario dividirlo, puesto que al ser el primer año de escuela los alumnos necesitan especial atención y la maestra no se da abasto para trabajar con tantos pequeños.
"Después de que cerramos la escuela, nos fuimos hasta Torreón, eso fue un viernes y el jueves de la siguiente semana nos resolvieron, pero nos sigue faltando el maestro de primero", reiteró Nora Elia Ramírez.
Agregó que incluso personal de la Secretaría de Educación de la Ciudad de Saltillo acudió al plantel para constatar la situación y revisó cada salón y expedientes de los niños, para designar a los maestros y acomodar a los que estaban en lista de espera, pero siguen esperando a que se concrete la asignación del docente que falta, aunque se comprometieron a que sería antes de que termine este mes.
La señora comentó que desde ciclos anteriores se estaba pidiendo un maestro, pero no tuvieron respuesta, y este año entraron más niños en primero y había necesidad de otro profesor, por lo que cerraron la escuela para presionar a las autoridades y fue la forma en que obtuvieron respuesta.
Como se recordará, el pasado 6 se septiembre las madres cerraron la escuela para exigir la asignación de los dos docentes, pues dijeron que en cada grupo había más de 50 alumnos y los maestros no tenían capacidad para atender a tantos niños, además de que los salones estaban muy pequeños y trabajaban "amontonados".
Su preocupación era el sexto grado, pues desde que estaban en quinto el grupo estaba muy saturado, por lo que consideraban que no estaban teniendo el desempeño académico adecuado y al ingresar a secundaria repercutiría negativamente en su educación.