En dependencias se sigue privilegiando que los hombres ocupen cargos en los que se toman decisiones de mayor trascendencia.
Ante ello, la diputada Sandra Amaya Rosales presentó una iniciativa ante el Pleno del Congreso del Estado para establecer en la Constitución Política local la obligatoriedad de que se garantice la paridad entre géneros en la designación de secretarios de despacho.
La propuesta incluye, en uno de los artículos transitorios, que luego de la entrada en vigor de dicha reforma, "en lo sucesivo (el Ejecutivo) realizará nombramientos exclusivamente de mujeres para ocupar los cargos de secretarios de despacho y demás servidores públicos del Poder Ejecutivo, cuyo nombramiento o remoción no estén determinados de otro modo en esta Constitución o en las leyes, hasta en tanto se cumpla con la paridad entre géneros".