SIN GOLPES
Después de 10 años de matrimonio, las agresiones llegaron a la vida de Leyla.
Leyla es una joven ama de casa. Desde hace 10 años está casada y tiene dos hijos.
Nunca había vivido un ambiente de violencia, ni en la casa de sus padres ni en su matrimonio. Sin embargo, los problemas económicos y de alcoholismo de su marido provocaron las primeras agresiones.
Tras las primeras agresiones, Leyla acudió a presentar la denuncia y solicitar una orden de restricción contra su esposo. Recibió ayuda y terapias para enfrentar esta situación. Junto a sus padres, acudió al MP y a la Cruz Roja para que le curaran las lesiones, así como para tener pruebas de las agresiones.
"Estuve cerca de 15 días con una gran depresión, por lo que acepté a recibir ayuda", comentó, y el primer camino que tomó fue acudir a la Iglesia para encontrar apoyo espiritual.
Todo cambió
Leyla mencionó que a partir de este hecho su vida cambió totalmente ya que anteriormente era muy celosa e insegura. Solamente tiene estudios de preparatoria, pero ahora tiene deseos de estudiar y aprender computación e inglés. Quiere que su vida cambie por completo.
Aseguró que gracias a las terapias sabe que es una persona que vale y que ya no permitirá que nadie le falte al respeto, aunque sea su esposo, hijos o cualquier otra persona.
Comentó que las agresiones que sufrió por parte de su esposo la pusieron en dos caminos: aguantar o separarse.
Dijo que aunque fue un solo hecho de violencia, supo reaccionar y denunciarlo ante la autoridad. Sin embargo, después de un mes de separación con su esposo, éste se enfermo del páncreas y fue operado.
Leyla decidió darle una segunda y última oportunidad, por lo que regresó con él. Su esposo aceptó a recibir terapias para evitar actos de violencia.
Dice que cuando alguno de los dos se molesta, optan mejor por evadir la discusión y se retiran para evitar cualquier tipo de agresión.
Compartió su experiencia para quienes se encuentren en una situación similar, sobre todo señala que gracias al apoyo de sus papás y familiares ha logrado enfrentar esta situación de violencia.
Aprendió a no tener miedo y afrontar las cosas como son y tomar la mejor decisión para sus hijos y para ella misma.
Aconsejó a las mujeres que han pasado una situación similar a acercarse a los centros de apoyo y dejar de lado los prejuicios de la gente.
Fotos: La i
Tel.- 7166012