Exigió que dejaran de llamarle por teléfono y la máquina seguía marcando su número. (INTERNET)
En septiembre de 2015 Veronica Davis, una mujer de Tennessee, Estados Unidos, comenzó a recibir llamadas de una tienda de muebles donde había comprado unos productos.
Aunque después le pidió a la empresa Conn’s que ya no se pusieran en contacto con ella, siguieron llamándole insistentemente, en ocasiones hasta 10 veces al día, reporta el sitio Gizmodo.
Según su contrato, Veronica tenía que realizar sus pagos antes del quinto día de cada mes, aunque le informaron que había un plazo adicional de 10 días durante el cual los pagos no se considerarían retrasados. De todas formas la empresa llamaba a Davis en esos 10 días por un sistema de software automatizado.
De acuerdo con documentos de la demanda, la mujer retiró su consentimiento para recibir estas llamadas en marzo de 2017, y de todas formas recibió todavía 305 llamadas, explica Frank Kerney, el abogado de Davis.
Con ello habría habido una violación de la TCPA, una ley estadounidense que restringe el uso de llamadas con software automatizado y el telemarketing.
Ahora un tribunal ha dado 30 días a la empresa Conn’s para pagar a Davis 459 mil dólares, que es aproximadamente 1,500 por llamada después de que Davis exigiera que ya no le llamaran por teléfono.
“Si hubieran cogido un teléfono de mesa y le hubieran llamado a su número, no hubiera sido una violación de la ley. Pero si una persona dice, ‘deja de llamarme’, deberías dejar de llamarle”, dijo Kerney, quien afirma que el problema no hubiera sucedido si alguien hubiera hablado en persona con Davis.
Conn’s ha presentado una moción para anular la decisión en los tribunales, aunque los abogados de Davis dicen que están seguros que la apelación no procederá.
DA.