Los niños y las mujeres son las principales víctimas de la violencia familiar.
Las denuncias de violencia familiar, específicamente en casos donde los niños son las víctimas, incrementan en temporadas vacacionales, esto de acuerdo con las cifras de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Estatal.
José Vidal Silerio Gamboa, encargado del área, informó esto con base en los reportes que recibe el organismo.
El aumento se refleja hasta en un 12 por ciento de denuncias en contraste con la temporada escolar.
Se presentan diversa situaciones poco habituales tras la presencia de los niños en casa y la actitud de intolerancia de los tutores y/o padres de familia, los cuales reaccionan de manera violenta contra los menores de edad y son reportados a las autoridades.
El próximo cambio en el comportamiento de la violencia familiar en el estado se registra hasta septiembre con una reducción bastante notable del problema, precisó el procurador.
Asimismo, el organismo ya tiene identificados diversos riesgos medioambientales que afectan a las familias duranguenses en las temporadas de asueto.
Uno de estos problemas es el aumento en el consumo de alcohol, esto no solo por parte de los padres de familia a cargo de los menores, sino también por menores que desde los 12 años comienzan a ingerir bebidas embriagantes, señaló Silerio Gamboa.
Se reúnen en grupo para comprar alcohol con ayuda de personas mayores de edad. Dicho problema genera condiciones propicias para la violencia familiar, que, cabe mencionar, es uno de los delitos que tiene más presencia a nivel estatal por su cotidianidad.
Por ello, instó a los padres de familia a inspeccionar lo que hacen sus hijos, sobre todo quienes están en la adolescencia ya que son el grupo más vulnerable.