El siglo de Torreón
Alumnos de varios grupos de la escuela secundaria Héroes Anónimos, de la colonia Nueva Santa Rosa de Gómez Palacio, Dgo., se lucieron al instalar un altar de muertos, en honor del profesor de esta institución, Dagoberto Hernández Gómez, quien falleció hace pocos meses.
Asesorados por la maestra Sandra Cecilia Gallegos Hernández y el director Félix Alonso Solís Márquez, los jovencitos, basándose en esta gran tradición mexicana que se celebra cada dos de noviembre, utilizaron, papel picado de llamativos colores, que es considerado como la representación de la alegría festiva del día; flores de cempasúchil, que son el ornato usual de los altares y el sepulcro, y esta es la flor que, por su aroma, sirve de guía a los espíritus al más allá; copal e incienso, elementos prehispánicos que limpian, purifican y santifican el ambiente.
Así mismo se colocaron velas, veladoras y ciros, elementos de luz que sirven de guía. El agua tiene una gran importancia ya que, entre otros significados, refleja la pureza del alma.
Los alumnos colocaron la comida favorita del profesor a quien se dedico el altar, el pan representa la eucaristía, aunque este elemento se le agregó por los sacerdotes católicos, después de la conquista.
Un arco se colocó en la cúspide del altar el que simboliza la entrada al mundo de los muertos, este fue adornado con papel, flores y otros objetos que eran preferidos de quienes se nos adelantaron en el camino.
Los alumnos, se inscribieron en el concurso que convocó la presidencia municipal de esta ciudad, donde participan todas las escuelas que así lo desearon.
Recordemos que, a nivel nacional y mundial, este día, Pátzcuaro, Michoacán, es un ejemplo de esta tradición milenaria. ¡Conservemos nuestras tradiciones!