Al menos 61,200 personas que se vieron desplazadas por la ofensiva lanzada por Turquía el 9 de octubre han regresado a sus hogares, casi la mitad de ellos en ciudades dominadas ahora por los turcos y sus aliados en el norte de Siria, informó la Organización de las Naciones Unidas.
El regreso fue posible por la "disminución de las hostilidades", a pesar de que también se observó un aumento en los ataques asimétricos en Ras al-Ain y Tal Tamer, lo que causó víctimas civiles, según la OCHA.
El 17 de octubre, se anunció un alto el fuego temporal pactado entre Ankara y Washington en la región.