Los más de 30 minutos de espera para ingresar de La Laguna de Durango al municipio de Torreón por el Puente Plateado están siendo aprovechados por vendedores de cubrebocas de tela, que en su mayoría son jóvenes.
Si usted olvidó este artículo de protección contra el COVID-19 y que es indispensable para que le permitan el ingreso a Coahuila o a Durango, puede encontrarlo a diferentes precios a escasos metros del Puente Militar de Seguridad, que divide a Gómez Palacio de Torreón.
El costo de los tapabocas oscila entre los 15 y los 100 pesos. Se venden en color blanco, negro, rosa, verde, rojo y azul, principalmente. También puede comprarlos con figuras de flores y de personajes animados.
Esta tarde se pudo observar a conductores que mientras esperan su turno para pasar por el filtro sanitario adquirieron bolsas de cubrebocas que incluso están fabricados de diversas capas.
Durante esta contingencia sanitaria, los estados de Coahuila y Durango anunciaron el uso del cubrebocas de carácter obligatorio para la gente que transite por la calle, con el fin de evitar la propagación y el contagio del coronavirus.
Ayer, El Siglo de Torreón entrevistó a uno de los comerciantes que mencionó que de las 11:30 horas hasta poco después de las 14:00 horas había vendido alrededor de 100 cubrebocas a los conductores.
El joven declaró que decidió acudir a dicho punto debido a que se enteró de que estaban restringiendo el paso a las personas que no portaran estos artículos.
Cabe señalar que al menos en el filtro ubicado sobre el Puente Plateado, ayer se generó un caos, ocasionando la molestia de algunos conductores que tenían prisa por llegar a sus lugares de destino.
Demanda
Ha crecido la demanda por estos insumos en la región.
* En Coahuila y Durango ya es obligatorio el uso del cubrebocas.
*Ayer se pudo observar una larga fila de vehículos que transitaban por el bulevar Miguel Alemán con destino al municipio de Torreón.
*Los filtros están colocados a la altura del puente Plateado.
*Sobre la vialidad, se pudo detectar a jóvenes que vendían cubrebocas a los conductores que no contaban con uno y que se dirigían al vecino municipio.
Los comerciantes venden cubrebocas en una gran variedad de colores y con distintos diseños. Se instalan en el Puente Plateado.