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El impacto dañino de los cultos

Francisco Pineda

Es algo común creer que los términos "lavado cerebral" y "control mental" son temas fantásticos o de ciencia ficción. Sin embargo, existe suficiente evidencia sobre las técnicas de manipulación y control utilizada por líderes de cultos en el proceso de reclutamiento y adoctrinamiento de sus miembros, algunas veces con propósitos positivos, pero en muchas otras ocasiones con consecuencias dañinas a nivel psicológico.

Hace unos días leí en las noticias sobre el caso del líder de una organización controversial. Me refiero al caso del dirigente de la empresa NXIVM (pronunciada "nexiem" por los medios de comunicación) quien fue sentenciado a 150 años de prisión en los Estados Unidos debido al tráfico de personas, abuso sexual, violación, y posesión de pornografía infantil, además de otros cargos. Esta organización, con sucursales en otros países, incluyendo en México, se vio involucrada en un escándalo de notoriedad internacional.

El negocio de NXIVM era ofrecer programas de entrenamiento sobre desarrollo personal y profesional a grupos de la élite social. Algunos de los participantes en México incluyeron familiares de políticos y empresarios conocidos. Más que hablar sobre este caso, la idea de este artículo es describir los cultos, y comentar sobre los motivos que impulsan a sus líderes y aquellos individuos que los siguen ciegamente. ¿Qué son los cultos? ¿Qué motivan a los líderes de cultos al control y manipulación de otros? ¿Y a sus seguidores a obedecer las acciones de estos líderes?

La Dra. Janja Lalich, socióloga de la Universidad de California, describe una perspectiva social y psicológica de los cultos (Cults Today, enero 2017), y los define como grupos o movimientos de tipo ideológico, muchas veces extraños, en donde sus miembros se comprometen a ser leales y obedientes a un líder carismático, sin importar las consecuencias, por ejemplo, personas que renuncian a su trabajos, profesiones, bienes materiales, y hasta sus familias, para convertirse en seguidores fieles del líder. De acuerdo a la Dra. Lalich, los cultos, a través de un líder persuasivo y una jerarquía estricta con medidas específicas de poder y control, generalmente prometen felicidad, éxito, afecto, y desarrollo personal a los seguidores, y los influyen psicológicamente a ser ciegamente creyentes y obedientes del culto.

No todos los cultos son iguales. Estos pueden diferir dependiendo de su ideología o sistema de creencias, nivel de extremismo, requerimientos, normas, y la forma de practicar sus rituales. Así, existen cultos religiosos fundamentalistas, ocultistas (magia negra, satánicos), políticos, terroristas, y otros cultos llamados "modernos," por ejemplo, grupos "humanistas" con énfasis en transformación y desarrollo personal, o de poder financiero. Estos últimos se asemejan al del grupo NXIVM, ya que sus participantes, regularmente de la élite política y empresarial, entraban a programas de "empoderamiento" y "mejoramiento humano" bajo un esquema piramidal donde las víctimas tenían que reclutar amistades y familiares. Algunas de las medidas de control incluían presión y sobornos para prevenir que salieran del grupo, participación en actividades sexuales con el líder (El Confidencial, octubre 2020). Algunas de las víctimas fueron marcadas en la piel con una pluma cauterizadora (como al ganado) y arruinadas económicamente.

De acuerdo al agente del FBI, J. Navarro, quien investigó ampliamente a líderes de cultos, afirma que estos individuos creen que son gente diferente y especial con respuestas a todos los problemas, por lo tanto, exigen ser reverenciados, y ser tratados con lealtad y obediencia por sus seguidores. Estos líderes son individuos carismáticos con deseo claro de poder, informados sobre política, religión, y psicología, intolerantes a la critica o a ser cuestionados, y con una habilidad de percibir las necesidades de otros, seducirlos y persuadirlos. Estos líderes normalmente que reúnen los requisitos de un trastorno de personalidad antisocial y narcisista. Las personas que normalmente siguen a estos líderes son individuos que tienden a ser hipersensibles e inseguros, a sentirse vacíos, aislados, desorientados, y en búsqueda de aceptación, identidad, dirección, y significado por la vida. Algunos han pasado por alguna crisis emocional, por ejemplo, haber sido heridos sentimentalmente, y buscan algún tipo de conexión espiritual.

Debido a que estos líderes y sus cultos ofrecen promesas de transformar y mejorar a la gente, cuando en realidad son unos manipuladores con capacidad depredadora, son considerados destructivos y dañinos, sobretodo a la juventud en proceso de desarrollo mental, y a gente con algún tipo de debilidad personal. De ahí que es importante verificar a estos líderes antes de someterse a sus promesas de mejoría personal. Gracias por su interés en esta columna.

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