La competencia se denomina “250”, ya que se trata de un circuito de 25 kilómetros a través de brechas del desierto coahuilense. (ARCHIVO)
Más de cien pilotos de la Comarca Lagunera y de otras ciudades norteñas, apasionados por el automovilismo Off Road, se congregaron para correr la 250 Matamoros, competencia que ya se está haciendo una tradición en el vecino municipio coahuilense.
A pesar de la contingencia por el llamado Coronavirus, se efectuó el evento este domingo 15 de marzo, pues toda la actividad es al aire libre y hay poco contacto entre los asistentes, con lo que se minimizan los riesgos. Aparte de los pilotos, sus mecánicos y familiares, hubo gran número de espectadores que respetaron todas las medidas de seguridad. La competencia se denomina “250”, ya que se trata de un circuito de 25 kilómetros a través de brechas del desierto coahuilense, al que hay dar 10 vueltas para completar 250 kilómetros, con salida y META en la pista los Huizaches, lo que representa una dura prueba para los pilotos y para sus vehículos.
Participaron diversas categorías, desde motocicletas hasta cuatrimotos, vehículos 4 por 4, bugies y vochos adaptados para circular en todo terreno. Aunque hubo fallas y algunas unidades no pudieron completar el recorrido, no se registraron incidentes mayores y todo terminó con saldo blanco. Luego de la carrera hubo pruebas de pericia y capacidad para cubrir algunos obstáculos en la pista, lo que ya fue más que nada diversión y espectáculo, terminando con carreras a pie por un tramo cubierto de lodo.
Se premió a los ganadores, por parte de Salomón Ayup, presidente del Auto Club Off Road Matamoros, quien mencionó que luego de este exitoso evento posiblemente en dos meses más convoquen a otra carrera. El campeón de la categoría de Enduro fue Julián Gallegos, seguido por Valente Mourey y Emilio Romo completó el pódio, mientras que en Cuatrimotos, la victoria correspondió a Édson Valenzuela, superando a Gerardo Valenzuela y a Bradley Rosales.