El problema para los campesinos que siembran frijol es que en este momento no hay semilla.
Actualmente con un nivel de preparación de las tierras cultivables que ronda el 95 por ciento, en el municipio de Poanas se percibe actualmente un panorama complicado para los productores de frijol ya que no se cuenta con la semilla suficiente para sembrar la extensa superficie de parcelas de temporal distribuidas en las distintas comunidades de esta demarcación y que, sumando las de riego, alcanzan las 14 mil hectáreas.
Así lo señaló el campesino René Urenda Urenda, tras recalcar que ya son pocas las tierras donde faltan labores de preparación, por lo que prácticamente los agricultores que cultivan frijol ya sólo están en espera de que caigan las primeras lluvias de la temporada para avanzar en el ciclo primavera-verano, con la expectativa de que sea un buen periodo para este sector.
"El panorama que se ve en el campo de Poanas es complicado ya que, por ejemplo, falta semilla. El problema es que no se ve de dónde las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) van a agarrar semilla, porque si de por sí no hay frijol para el consumo. Los campesinos están batallando, así que se ve difícil para las próximas semanas y meses", añadió el entrevistado.
Y lamentó que por parte de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex, organismo que depende de la Secretaría de Agricultura) se haya vendido el frijol que se había almacenado del ciclo reciente, pues si esta transacción no se hubiera realizado, en estos momentos el Gobierno Federal no estaría batallando para disponer de la semilla que se requiere para los próximos meses.