Un caballero, 'Don Manolo', quien afirmaba que en su corazón, 'un domingo de toros, es un día completamente especial'. (ESPECIAL)
Se vistió de luto la tauromaquia lagunera, al darse a conocer el fallecimiento de Don Manuel Rodríguez Orduña, uno de los más destacados y devotos cronistas taurinos de la región, quien el pasado lunes partió a su encuentro con El Señor.
APASIONADO DEL TORO
Con 85 años de edad, "Don Manolo", como se le conocía cariñosamente, dedicó más de 60 a la Fiesta Brava, como practicante, cronista, impulsor y sobre todas las cosas, aficionado a algo que formaba parte de su existencia. Siempre presente en los eventos taurinos de La Laguna, desde la tienta en el cortijo, hasta la visita de la figura mundial en las plazas de la región, enamorado de la Plaza de Toros Torreón, donde forjó gran parte de su profesión como cronista, pero también huésped distinguido del Coliseo Centenario.
Durante su juventud tuvo el sueño de vestirse de luces, pero se dio cuenta de que ese no era su camino y prometió a sus padres no incursionar más en un ruedo, pero también les prometió estar siempre cerca de la Fiesta Brava y así lo cumplió. Debutó como cronista en la Plaza de Toros Alejandra, de Durango, comenzando a forjar una carrera que lo acompañaría por siempre, gracias a sus inmensos conocimientos taurinos y su fino vocabulario, maestro de la palabra, hasta hace unas semanas condujo el programa de radio, "Oro, Seda, Sangre y Sol".
Su seriedad al hablar de toros le llevó a ser Juez de Plaza, pero su caballerosidad, le permitió cosechar innumerables amigos, prácticamente todos inmiscuidos con el toro y el periodismo. Descanse en paz, "Don Manolo", Manuel Rodríguez Orduña.