Los jugadores del Bayern y del Hoffenheim se dedicaron a mover el balón sin atacar, durante los últimos 15 minutos del juego, en protesta por los insultos de aficionados del Bayern a Dietmar Hopp, dueño del Hoffenheim.
Los jugadores de Bayern Munich y Hoffenheim se pasaron los últimos 15 minutos de su partido de la Bundesliga en una especie de pacto de no agresión. En un final absurdo, se dedicaron a mover el balón de manera intrascendente (al extremo de intercambiar pases con el rival) luego de que el multimillonario presidente del cuadro local fue objeto de insultos por una sección de los hinchas visitantes.
El Bayern mandaba 6-0 en el marcador, pero los equipos renunciaron a atacarse cuando se desplegó una pancarta que llamaba a Dietmar Hopp "hijo de perra", entre otros insultos, en el bloque donde se ubicaban los aficionados visitantes del Bayern.
Los jugadores y directivos del Bayern protestaron furiosos contra los fanáticos visitantes en las dos ocasiones que el árbitro Christian Dingert suspendió el juego.
"Fue una iniciativa de los jugadores tras consultar con el árbitro", dijo el director ejecutivo del Bayern Karl-Heinz Rummenigge, acompañado por Hopp al costado de la cancha, mientras los jugadores se pasaban el balón. Los hinchas del equipo local aplaudieron a los futbolistas.
Rummenigge deploró el comportamiento de los hinchas del Bayern.
"Estoy muy avergonzado de estos agitadores. Hoy ha sido el momento en el que toda la Bundesliga tenía que responderles. Todos somos solidarios", dijo Rummenigge. "Teníamos mucho tiempo tapándonos los ojos con lo que pasa en las gradas. Esto es el rostro del odio en el futbol".
Anteriormente, mientras seguían jugando, el juvenil Joshua Zirkzee anotó en su primer partido de titular con el Bayern y el volante brasileño Philippe Coutinho firmó un doblete para que el conjunto bávaro abriera una ventaja cuatro puntos en la cima del campeonato.
MADRUGAN
El equipo visitante dominó el encuentro desde el inicio y obtuvo una ventaja tempranera gracias a Serge Gnabry y luego Joshua Kimmich en los primeros siete minutos.
Zirkzee, de 18 años, recibió la titularidad debido a la lesión de Robert Lewandowski y la aprovechó anotando el tercer tanto del Bayern a los 15 minutos. Lewandowski, máximo anotador del Bayern, estará fuera de actividad por aproximadamente cuatro semanas tras sufrir una fractura debajo de la rodilla izquierda.
Coutinho marcó el cuarto del Bayern en un tiro desviado a los 33.
El dominio de los visitantes fue tal que el Hoffenheim tuvo suerte de no verse más rezagado en el descanso.
Coutinho registró su segunda diana justo después de que arrancó la segunda parte y el brasileño se vio involucrado en el siguiente gol cuando asistió a Leon Goretzka a los 62.
SE INTERRUMPE EL JUEGO
Pero el juego se vio interrumpido luego de que los hinchas en el bloque del Bayern mostraron letreros con insultos dirigidos a Hopp, tal como lo hicieron algunos aficionados del Borussia Mönchengladbach el fin de semana pasado en reacción a la sanción que la federación alemana de futbol impuso a los fanáticos del Borussia Dortmund por mostrar carteles similares. La mayoría de los hinchas del Gladbach se molestaron por los letreros.
Hopp, cofundador del gigante de software SAP, es detestado por los hinchas rivales por su inversión en el Hoffenheim, con lo que el club salió del anonimato y se abrió paso en la Bundesliga. También por su rechazo a la regla 50+1, que salvaguarda a los clubes de adquisiciones por parte de un socio mayoritario. Hopp recibió una excepción en 2015 por su condición de ser aficionado del club durante mucho tiempo.
Los jugadores del Bayern reprendieron a sus aficionados antes de que se reanudara el juego. Rummenigge parecía avergonzado y colocó su brazo sobre Hopp para mostrar su solidaridad.
El juego volvió a ser suspendido poco tiempo después cuando se mostró otro letrero difamatorio. Todo el equipo del Bayern corrió para protestar contra las acciones de sus hinchas. El técnico Hansi Flick, el entrenador asistente Hermann Gerland y el director deportivo Hasan Salihamidzic estaban visiblemente molestos por las interrupciones.
Eventualmente se reanudó el partido, pero no se jugó más futbol.