El pasado viernes regresaron a clases los alumnos del Colegio Cervantes de Torreón, a una semana del hecho que marcó sus vidas para siempre.
Como principal sugerencia para ingresar a la institución, fue portar mochilas trasparentes o de malla, hecho que "revivió" el producto en grupos de mujeres en redes sociales, así como en sitios de venta por internet.
A decir de los padres de familia, en este primer día que sería solo para conocer el sentir de los alumnos, asistió alrededor del 70 por ciento de los estudiantes.
En algunos salones se informó que acudió cerca de 10 por ciento, sobre todo en los de los más pequeños.
Dentro de los cambios que se encontraron los alumnos de sexto grado, compañeros del menor que protagonizó el atentado al interior del plantel la mañana del viernes 10 de enero, fue el cambio de salón.
El plantel reforzará el área de atención psicológica para los estudiantes, en donde se podría dar atención tanto a los padres de familia como docentes.