A diferencia de la generación pasada, el Golf GTI no se nota tan diferente como su contraparte convencional. (EL UNIVERSAL)
Existen tres letras icónicas en la industria automotriz: GTI. Y es por eso que su nueva generación trajo consigo muchas dudas y expectativas que Volkswagen ha aclarado adelantándose al lanzamiento oficial.
Primero, y a diferencia de la generación pasada, el Golf GTI no se nota tan diferente de su contraparte convencional. Sin embargo, los alemanes lo justifican con el hecho de estar guardando "sus cartas fuertes" para las variantes TCR y R, que llegarán en un futuro.
Destaca la nueva parrilla en la parte baja que mantiene el trazado hexagonal, pero adopta una iluminación antiniebla de cinco módulos. La característica franja roja se mantiene al frente, que se une a un par de faros delgados con líneas agresivas. Por atrás el tratamiento GTI es muy sobrio y solamente sobresale un nuevo trazado interior de las calaveras y dos salidas de escape. Los rines son especiales y, dependiendo la versión (GTE, GTD o GTI), cambiarán de diseño.
Bajo el cofre se ha elevado el poder a 247 caballos de fuerza, cortesía de un motor 2.0 litros turbocargado que se puede emparejar a una transmisión automática de siete velocidades o una caja manual de seis escalones que apunta a conquistar puristas. El interior imita a lo presentado en el Golf 2021, pero añade los asientos con tela a cuadros y detalles rojos. Los detalles sobre precio y lanzamiento serán dados a conocer en unos días en Ginebra.