
Para México, pagar anticipadamente deuda del gobierno implica utilizar recursos con un alto costo de oportunidad, no solo desde el punto de vista financiero sino sobre todo desde el punto de vista social, señaló Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base. (EL SIGLO DE TORREÓN / JOSÉ DÍAZ)
Para México, pagar anticipadamente deuda del gobierno implica utilizar recursos con un alto costo de oportunidad, no solo desde el punto de vista financiero sino sobre todo desde el punto de vista social, señaló Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base.
En su análisis señala que la economía mexicano no ha terminado de recuperarse y los niveles de pobreza se han incrementado a la par de una recuperación frágil y precaria del empleo, lo que deja un escenario endeble y Pre pagar deuda sería ir en contra de lo que debería hacerse, precisó.
Detalló que los Derechos Especiales de Giro (DEG) no son del gobierno, pues son un activo de reserva y pertenecen a Banco de México, lo cual además cuestiona su autonomía. Recientemente el presidente dijo que pre pagará deuda con DEG del Fondo Monetario Internacional (FMI) que sumaron 12 mil 117 millones de dólares.
La directora de Banco Base comentó que el dinero tiene un valor en el tiempo. No es lo mismo tener una cantidad hoy, por ejemplo, mil pesos, que tenerlos en un futuro. Si se tienen mil pesos hoy, se pueden invertir a una tasa de interés, lo que se verá reflejado en la cantidad de dinero que se tenga en el futuro.
NO SON INGRESOS EXTRAORINARIOS: CITIBANAMEX
Por su parte, el departamento de análisis de CitiBanamex comentó que Los DEGque recibió México por parte del FMI, no representan ingresos extraordinarios y no se puede pagar deuda con ellos tal y como ha propuesto el presidente Andrés Manuel López Obrador.
La firma financiera explicó que ante la intención manifiesta del presidente López Obrador de utilizar la asignación de DEG para pagar deuda por adelantado, se entiende de dicha propuesta que el titular del Ejecutivo desea que Banxico transfiera los DEG o su equivalente en alguna moneda dura al gobierno federal sin contrapartida, es decir, sin que la Secretaría de Hacienda tenga que pagar en pesos al Banco de México por esos recursos.
"La ley que establece la autonomía de Banxico respecto al gobierno federal, y en particular en lo relativo a préstamos o transferencias de reservas del primero al segundo, torna inviable dicha iniciativa. La Constitución en su artículo 28º establece que ninguna autoridad podrá ordenar al Banxico a conceder financiamiento", destacó Citibanamex.
La ley también prohíbe el otorgamiento de crédito al gobierno federal y limita cualquier otra transferencia de recursos al gobierno con excepción a lo que correspondería, en su caso, al remanente de operación.
NO ES UNA SOLUCIÓN MILAGROSA, SEÑALA EL FMI
La asignación de Derechos Especiales de Giro que hizo el Fondo Monetario Internacional a sus países miembros no son una solución milagrosa, advirtió el FMI.
“Es un mecanismo muy útil e importante, especialmente en este momento, para generar confianza, para fortalecer la resiliencia económica y financiera mundial, pero no es una bala de plata, es parte de una gama más amplia de medidas de apoyo del FMI y una más de las que se tienen que buscar para salir de la crisis”, dijo la directora del departamento de Estrategia, Políticas y Revisión, Ceyla Pazarbasioglu.
Ayudarán a generar confianza y fortalecer la resiliencia, manifestó en un podcast para explicar lo que significan los 650 mil millones de dólares en DEG, para la recuperación global que aprobó la junta de gobernadores. La funcionaria explicó que son activos de reserva internacional y se utilizan como unidad contable para las transacciones del Fondo Monetario Internacional con sus países miembros. Además, explicó que dicha asignación contribuirá en gran medida a ayudar a los países vulnerables y minimizar la peligrosa divergencia en las rutas de recuperación en todo el mundo. Expuso que la asignación de DEG se distribuye a los países miembros en proporción a sus cuotas en el Fondo. Por ejemplo, la participación de las cuotas para las economías avanzadas es de aproximadamente el 58 por ciento, mientras que para las de mercados emergente y en desarrollo obtendrán aproximadamente 42 por ciento.