Proponen aplicar un programa de garrafoneo que asegure el acceso subvencionado al agua potable para el consumo directo, principalmente a los habitantes de la región que se encuentran en condiciones de mayor riesgo y vulnerabilidad. (ARCHIVO)
Para ofrecer información a la ciudadanía con relación a la calidad y disponibilidad del agua, conforman investigadores el Observatorio del Agua de La Laguna. Advierten que el programa de Agua Saludable es muy costoso y significará una opción temporal, al asegurar el abasto del recurso natural durante un período corto, sin considerar que la población y la economía continuarán creciendo.
El Observatorio considera que la opción más viable para reducir la brecha hídrica sería apostarle a recuperar los volúmenes de agua subterránea que actualmente se extraen y usan en forma ilegal, los cuales presionan la oferta natural disponible (recarga), de modo que se deben regular las extracciones con sistemas de medición confiable mediante un proceso concertado que posibilite una transición productiva, amortiguando el impacto económico regional que podría tener el reducir la extracción ilícita.
Paralelamente, con el fin de atender la contingencia ambiental y social que se enfrenta por el desabasto y la mala calidad del agua que se suministra a la población, proponen aplicar un programa de garrafoneo que asegure el acceso subvencionado al agua potable para el consumo directo, principalmente a los habitantes de la región que se encuentran en condiciones de mayor riesgo y vulnerabilidad.
Otro punto sería limitar estrictamente la extracción de agua de pozos profundos al volumen que cada uno tiene permitido, esto implica medición por telemetría y monitoreo estricto; reducir al mínimo las fugas en el sistema hidráulico; eficientar los modelos de explotación agropecuaria y reconvertir a modelos de menor uso de agua; reutilizar eficientemente las aguas residuales; que se aplique la medida que anunciaron las autoridades, desde hace algunas décadas, en el sentido de que los forrajes para el ganado sean adquiridos en regiones fuera de La Laguna.
Ven necesario ponderar y, si se requiere, modificar, el proyecto de Agua Saludable para La Laguna, ya que se prevé sacar de operación 160 pozos de agua potable, cuando al inicio de la obra, el 27 de marzo de 2021, la entonces directora de la Conagua, Blanca Jiménez, dijo que en la región hay 2 mil 600, entre legales e irregulares. Pero la mayor parte de las fuentes de abasto se utilizan en el sector agropecuario, cuando la prioridad debe ser el consumo humano.
Indican que la obra tiene como propósito evitar el consumo de agua con arsénico, sin embargo, la cantidad del líquido que se bebe es muy baja en comparación con otros usos, pues una persona toma alrededor de dos litros de agua diarios, tres si se considera la cantidad que se requiere para cocinar. Cabe señalar que la exposición al arsénico es consecuencia de beber agua, no por el contacto a través de la piel, entonces no resulta necesario eliminar el contaminante del líquido para todos los usos.
Conforman el Observatorio del Agua de La Laguna Gonzalo García Vargas, Humberto Campillo, Gerardo Jiménez, Miguel Hernández, Liliana Rincón y Homero del Bosque.
OTRAS CONSIDERACIONES:
-Agua Saludable consiste en extraer 200 millones de metros cúbicos de líquido superficial del río Nazas, potabilizarlos y distribuirlos entre la población de la región durante los próximos 25 años. El Observatorio considera que el proyecto es vulnerable porque depende de los volúmenes de almacenamiento de las presas provenientes de las lluvias y los escurrimientos aleatorios que suceden en la parte alta y media de la cuenca.
-Se trata de una opción temporal, como las que ya se pusieron en operación en el pasado, porque solo asegura el abasto del recurso natural durante un período corto, sin considerar que la población y la economía continuarán creciendo.
-El plan es muy oneroso, pues solo para la potabilizadora se estima la inversión de 11 mil 641 millones de pesos.
-Se prevé instalar parte de la obra en el último tramo del río Nazas, dentro del polígono del parque estatal Cañón de Fernández, un humedal de importancia internacional, por lo que se violarían los diversos ordenamientos que prohíben ese tipo de construcciones (programas de ordenamiento ecológico territorial del estado de Durango y el municipio de Lerdo, el Decreto de Declaratoria y el Programa de Manejo del área natural protegida y el convenio internacional de los sitios Ramsar). Frente a esta situación, la asociación Prodefensa del Nazas promovió un juicio de amparo ante la justicia federal para evitar el daño al ecosistema ripario.