Desde hace dos meses el Ayuntamiento de Gómez Palacio prepara un nuevo servicio que proporcionará ya en este mes a la ciudadanía que ha tenido COVID-19. (DIANA GONZÁLEZ)
Desde hace dos meses, el Ayuntamiento de Gómez Palacio prepara este servicio que proporcionará ya en este mes, en principio, a los trabajadores municipales que han tenido COVID-19. Se trata de terapias de rehabilitación pulmonar para contrarrestar las secuelas que les haya dejado esta enfermedad, pues muchas personas que la han padecido manifiestan no poder respirar como antes pese a estar ya curados, o agitarse muy fácil, por ejemplo, cuando suben o bajan escaleras, otros mas tienen más problemas nasales.
Lo anterior se realizará por órdenes de la alcaldesa, Marina Vitela Rodríguez, quien debido a su vocación profesional, consideró importante que la Dirección de Salud Municipal pueda ampliar sus servicios de esta manera, en un principio a los trabajadores de su Administración mediante este programa piloto.
El Ayuntamiento mandó con este propósito a la fisioterapeuta del DIF Municipal, Faride Castañeda, al CMUCH, ubicado en Monterrey, Nuevo León, para certificarse luego de recibir la capacitación por parte del especialista, Luis Archundia.
Castañeda ya cuenta con una certificación en fisioterapia respiratoria nivel 1, pero además otra fisioterapeuta del municipio de Gómez Palacio,
Okmaya Chairez, también estará coadyuvando con la misma en favor de los ciudadanos.
La terapia respiratoria se enfoca en el tratamiento de enfermedades respiratorias y puede ser aplicable para pacientes de todas las edades tanto en pacientes hospitalizados como ambulatorios.
"Se enfoca mucho en el entrenamiento de los músculos respiratorios sobre todo ahora con el Covid-19 debido a las secuelas respiratorias que deja ya que generalmente un paciente pierde entre el 10 y el 20% de su capacidad pulmonar y es ahí cuando la terapia respiratoria entra para que mejore", dijo la fisioterapeuta Faride Castañeda.
La rehabilitación respiratoria tiene como objetivo facilitar la eliminación de las secreciones traqueobronquiales y, secundariamente, disminuir la resistencia de la vía aérea, reducir el trabajo respiratorio, mejorar el intercambio gaseoso, aumentar la tolerancia al ejercicio y mejorar la calidad de vida mediante diversas técnicas, haciendo uso o no (según el caso) de instrumentos mecánicos.
Se precisa, al menos inicialmente, la supervisión del médico rehabilitador o del fisioterapeuta.
Las técnicas aplicadas se individualizan atendiendo a criterios de edad, grado de colaboración, enfermedad de base, disponibilidad de aparatos y de personal entrenado o especializado.
Las indicaciones incluyen las enfermedades crónicas que cursan con broncorrea (fibrosis quística), la neumonía en fase de resolución cuando la tos sea inefectiva, el asma cuando predomine la mucosidad y la ventilación esté asegurada, la atelectasia aguda o subaguda y el trasplante pulmonar.
Mencionó que la terapia varía según el caso. En algunos casos pueden ser 8 semanas de tratamiento.