Temáticas. Manuel Quintero porta calzado intervenido con ilustraciones de El Principito.
El joven Manuel Quintero nació con un interés natural por las artes. Desde muy pequeño tomó crayones para dotar de color a cualquier superficie, pasatiempo que con los años se transformaría en oficio.
"La verdad es algo que siempre fue parte de mí. Nunca tomé ninguna clase de arte o de pintura, simplemente fue algo que naturalmente se me daba".
Aunque el saltillense, nacido hace 26 años, acepta que siempre estuvo interesado en los clubes de pintura y dibujo que se organizaban en su escuela. Algo que probablemente influyó en el norte que le daría a su vida.
"Creo que el arte es una manera muy increíble de poder expresar ciertas cosas y creo que por eso siempre fue algo muy natural, porque siempre fue algo como muy de mí".
Y es que trazar colores le otorga cierto relajamiento, un desestrés cuyo río tranquilo desemboca en la laguna de la creatividad.
Otra característica propia de Manuel Quintero es su emprendimiento. Graduado en Ingeniería Industrial y Sistemas por el Tecnológico de Monterrey, cuenta además con un diplomado en Business Communications por Greystone Canada, una certificación en Creatividad, Innovación y Nuevos Negocios por Fondazione CUOA, Italia, otra en Lean Manufacturing por University of Tennesse, Estados Unidos y el Programa ERASMUS por Universidad de Economía de Bratislava, Eslovaquia.
Esta amplitud de mundo lo instó a conectar con sus orígenes, a aprovechar ese mosaico de colores que constituye su talento e innovar creativamente. Así creó su proyecto Shoe Art Studio, donde el arte emplea al calzado como un lienzo en el cual plasmar su espíritu.
"Me gusta mucho el tema del estilo de los tenis. Para mí los sneakers son mis artículos favoritos de moda y estilo".
Hace algunos años, Quintero comenzó a coleccionar tenis y su proyecto se convirtió en una combinación entre el arte y el deseo por emprender.
La inspiración de este artista coahuilense brota de distintas direcciones. Bien puede fluir a partir de una pieza literaria, como El Principito (1943) del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, las obras pictóricas de Vicent Van Gogh, además de propuestas conceptuales y diseños más elaborados.
"La verdad es que tomo inspiración de todos lados, pero es una colección que irá creciendo conforme pase el tiempo. Siempre se van a estar agregando diseños nuevos y propuestas nuevas".
El joven opina que incorporar el arte a la vestimenta brinda una nueva opción. "Es un concepto muy interesante, porque como tú dices el arte está en los museos. Entonces, tú vas a verlos y para poder ir a algún museo tienes que hacer un viaje o llegar allí, etcétera. Y de esta manera, el arte también para mí en una prenda, o en este caso en calzado, en unos tenis, es también una manera de expresión".
Y es que para el artista, propuestas como estas brindan la oportunidad de que el portador exprese un sentir o sus emociones
"Creo que esto de que ya camines como con arte o tengas arte en una prenda, lo hace un poquito más especial".
En su proyecto, Quintero pinta el calzado totalmente a mano. Se trata de una técnica artesanal donde, tras preparar la piel del tenis, la pintura especial brinda detalles exclusivos al portador, pues ninguna pieza se repite, todas tienen un aspecto singular. Cabe resaltar que esta dirección artística fue tomada por Manuel Quintero de manera autodidacta.