En Sonora, el gobernador, Alfonso Durazo, no se ha pronunciado sobre la permanencia de la fiscal Claudia Indira Contreras. (ARCHIVO)
En San Luis Potosí, Colima y Sinaloa, estados donde hay procesos de cambio de Gobierno, los fiscales generales que ostentaban mandatos transexenales se encuentran en la puerta de salida o renunciaron antes de que concluyeran los mandatos para los que fueron electos.
Según el diario Reforma, los fiscales que han renunciaron son Federico Garza Herrera, en San Luis Potosí, y Gabriel Verduzco Rodríguez, en Colima, mientras que Juan José Ríos Estavillo, en Sinaloa, se encuentra por dejar su cargo.
Garza Herrera renunció el 24 de septiembre, tres años antes de que terminara el periodo para el que fue nombrado por el Congreso local.
El fiscal adujo motivos personales para dejar su cargo, horas antes de que asumiera la gubernatura Ricardo Gallardo Cardona.
En Colima, Verduzco Rodríguez renunció al cargo pese a que su periodo concluía hasta septiembre de 2024. También alegó “motivos personales”.
En el caso de Sinaloa, el gobernador electo Rubén Rocha ha expresado la necesidad de tener una Fiscalía con mejores adeptos y de mayor confianza hacia su proyecto de gobierno.
“Estoy platicando con el Fiscal, él tiene una duración constitucional; sin embargo, podríamos llegar a un acuerdo de renovación, pero yo respeto las instituciones”, señaló Rocha el pasado 15 de septiembre.
En Sonora, el gobernador Alfonso Durazo no se ha pronunciado sobre la permanencia de la Fiscal Claudia Indira Contreras, nombrada durante la administración de Claudia Pavlovich, pero el presidente del Congreso local, Jacobo Mendoza, llamó a la funcionaria a hacer “una reflexión” sobre su permanencia en el cargo.
EN EL PAPEL
La renuncia de fiscales generales en entidades donde habrá o ya se llevó a cabo el cambio de Gobierno, es muestra de que la autonomía de esos funcionarios se da sólo en el papel, advirtieron expertos en derecho constitucional y transparencia.
“Lo que nos demuestra la realidad una y otra vez es que esta autonomía existe únicamente en el papel, porque en la práctica... y no vayamos muy lejos, con la Fiscalía General de la República, ¿quién puede dudar que el Fiscal es un empleado del Presidente? Hace lo que el Presidente quiere, y realmente no es una Fiscalía totalmente autónoma.
“¿Qué puede haber en las mentes de estos fiscales que están renunciando? ¿O los están orillando a renunciar?, porque si yo soy una titular en una Fiscalía y me nombraron para ejercer el cargo transexenal y llega otro Gobierno, ¿por qué tendría que renunciar al cargo? Eso es lo que tenemos que saber”, cuestionó Mariana Cendejas, investigadora de Iniciativa de Transparencia y Anticorrupción del Tecnológico de Monterrey.
Luis Andrés Dena Ramírez, abogado experto en derecho Constitucional, señaló que las fiscalías deben garantizar que los poderes ejecutivos no hagan un uso faccioso a la procuración de justicia.
“Al día de hoy sólo tenemos una autonomía desde el punto de vista formal. Las fiscalías son formalmente autónomas, porque sus leyes orgánicas y constituciones de los estados las dotan para no depender del Poder Ejecutivo; lo cierto es que el Poder Ejecutivo tiene un peso importante al momento de la selección de los fiscales”, señaló.
No contar con fiscales verdaderamente autónomos, indicó, deja en entredicho la posibilidad de que los poderes estatales sean investigados cuando se denuncian casos de corrupción o que las carpetas de investigación tengan suficiente objetividad.
Para Gonzalo Armienta Hernández, integrante del Claustro de Doctores en Derecho de la UNAM y académico por la Universidad Autónoma de Sinaloa, las renuncias de los fiscales generales es un retroceso en la lucha por su autonomía.
“El problema es que hay que respetar la Constitución, el gobernador no puede destituir a alguien de un organismo autónomo, tendría que iniciar un procedimiento jurídico.
“Ahora bien, si el gobernador y el Fiscal llegan a un acuerdo, cuál es la intención real del Fiscal de dejar o no un cargo, porque de acuerdo al orden constitucional no tiene por qué recibir ninguna presión de un gobernador”, apuntó.
Los especialistas coincidieron en que tras las salidas de los fiscales, se deberá observar quiénes son las propuestas, a partir de sus perfiles laborales y sus nexos políticos o familiares con las administraciones estatales.