La disciplina del canotaje y en general, el deporte lagunero, se vistió de luto nuevamente, ahora ante la partida de Benito Gómez Castañeda, un hombre sin el que la Gran Regata del Río Nazas no se hubiera mantenido como uno de los eventos más representativos de nuestra región.
La disciplina del canotaje y en general, el deporte lagunero, se vistió de luto nuevamente, ahora ante la partida de Benito Gómez Castañeda, un hombre sin el que la Gran Regata del Río Nazas no se hubiera mantenido como uno de los eventos más representativos de nuestra región.
Benito falleció el pasado lunes 1 de noviembre, en un acontecimiento dejó gran tristeza entre los numerosos involucrados en la Gran Regata, encabezados por Gustavo Valdez, quien hizo varios comentarios sobre la vida de este hombre. Hay que dar un salto al pasado para recordar que en 1960 surgió la idea de organizar la Gran Regata del Río Nazas, con el apoyo de entusiastas laguneros, el evento se convirtió en un gran éxito, contra todos los pronósticos al ser esta una región desértica.
Benito se involucró en el evento, luego de una exitosa trayectoria en el ciclismo y aunque no se puso a remar, fue el primero en tener la idea de elaborar embarcaciones más adecuadas para la competencia, pues en un principio se surcaban las aguas del Nazas en todo tipo de lanchas improvisadas, incluso armadas con barriles.
En una de las ediciones de la Gran Regata vinieron remeros de la Ciudad de México que traían kayaks especiales, Benito les pidió uno prestado, hizo un molde, lo mismo que de un remo y así empezó a fabricar canoas de fibra de vidrio, labor que siguió haciendo hasta sus casi 90 años de vida. Su presencia para reparar averías en las embarcaciones era infaltable. En la década de los setentas, una empresa editora local retiró su apoyo a la Gran Regata debido a problemas internos de la empresa y el evento hubiera desaparecido, si no fuera porque Benito Gómez y su gran amigo de toda la vida, Rodrigo Pérez, se echaron a cuestas la organización de la competencia, con el apoyo de unos cuantos patrocinadores.
Gracias a ellos, la Gran Regata del Río Nazas persiste y ahora todos quienes participan en ella cada mes de julio están tristes por la partida de Benito, aunque dicen que hoy debe estar en el cielo junto a su amigo Rodrigo, quizá organizado alguna carrera de canotaje. Descanse en paz, Benito Gómez Castañeda.