Un despliegue policial en Venezuela que inició el jueves ha provocado que residentes de la capital, Caracas, hayan tenido que huir de sus hogares ante los constantes tiroteos en diversas zonas de la urbe.
El operativo tiene como fin desarticular bandas criminales que operan en Caracas.
Las acciones han provocado que decenas de caraqueños residentes en las zonas más afectadas por los tiroteos que azotan la capital en los últimos dos días salieran este viernes de sus casas en búsqueda de refugios para huir de las balas que han ocasionado un número todavía indeterminado de víctimas.
Según la ministra del Interior, Carmen Meléndez, la Policía ha "avanzado en desmantelar las estructuras del crimen que se habían instalado en estos territorios, con claras pretensiones de sembrar el terror y quebrantar la paz de las y los caraqueños".
La ministra no detalló cuántos agentes fueron desplegados, de qué unidades forman parte ni cuántas personas han fallecido o han resultado heridas a causa de balas perdidas.
Cabe recalcar que versiones de la prensa venezolana, citando a familiares y testigos, contabilizan al menos cinco personas fallecidas y nueve heridas, varias de ellas ajenas a los enfrentamientos.
El jueves el gobierno ofreció recompensas de hasta 500 mil dólares a quienes colaboren con las autoridades en la captura de los cabecillas de la banda identificados como Carlos Luis Revete, alias "Koki"; Garbis Ochoa Ruiz, alias "El Galvis", y Carlos Calderón, alias "Vampi". Contra otros seis miembros de la banda, la recompensa oscilaba entre los 20 mil y 50 mil dólares.
Las acciones de los cuerpos de seguridad y el anuncio de las recompensas se produjeron semanas después de que miembros de la llamada banda de "El Koki" dispararan repetidamente ráfagas al aire y contra transeúntes y vehículos, en ocasiones en rechazo a cualquier acción policial contra otras organizaciones criminales y por la esporádica presencia de policías en las cercanías de las barriadas de la avenida conocida como la Cota 905, una zona montañosa tamizada de casuchas construidas en su mayoría con materiales de desechos en el oeste de Caracas.
Varios aliados de Maduro han dicho que las acciones recientes de bandas como la de "El Koki" serían parte de un complot para desestabilizar el gobierno socialista y que esos delincuentes tendrían vínculos con "algunos líderes negativos de la oposición".
Los adversarios de Maduro han rechazado las acusaciones y sostienen que las bandas criminales en Venezuela se han fortalecido por el fracaso de políticas de seguridad pública del gobierno, entre las que se incluyó el retiro de las fuerzas policiales en sectores peligrosos para promover el desarme voluntario de los delincuentes.
El operativo tiene como fin desarticular bandas criminales que operan en Caracas.