Este pasado 26 de diciembre varios pasajeros dieron a conocer en redes sociales videos de la saturación en la llegada internacional de la terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Los videos mostraban colas interminables para los filtros de migración, recogida de maletas y aduana, y eso sin que hubiera filtros sanitarios como en otros aeropuertos del mundo. Se necesitaban de dos horas a tres horas para poder salir del aeropuerto, más que los traslados que habían hecho algunos de los pasajeros. El doctor Andreu Comas García, virólogo, experto en virus respiratorios, comentó en Twitter sobre la aglomeración: "Esto ya no se llama AICM, se llama centro de distribución de ómicron".
Lo peor es que la instalación ni siquiera ha regresado a los niveles de uso que tenía antes de la pandemia. Entre enero y noviembre de este 2021 el aeropuerto capitalino registró una recuperación de 77.4 por ciento en vuelos nacionales y 55.8 por ciento en internacionales, para un total de 70 por ciento para todos los vuelos (trendswide.com). Las peligrosas aglomeraciones que se registran ahora son simplemente producto de la incapacidad, la negligencia y el castigo al AICM por parte del actual gobierno.El AICM es el aeropuerto más rentable de nuestro país. Por eso nunca se concesionó al sector privado: era una gallina de huevos de oro para el gobierno federal. El impuesto y los derechos que se cobran a los viajeros y las aerolíneas se encuentran entre los más altos del mundo. Según un informe de 2017 del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, solo Heathrow en Londres y O'Hare en Chicago tenían cobros mayores. Sin embargo, el dinero no se está utilizando para mejorar el servicio y las instalaciones, sino para pagar los enormes costos del cierre del Nuevo Aeropuerto Internacional de México y para subsidiar el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Desde hace mucho tiempo ha sido pésimo el servicio en el AICM, pero ahora se está llegando al extremo de poner en riesgo la salud de los pasajeros con las aglomeraciones.
El castigo al AICM se ha manifestado también en el diseño de las nuevas rutas de aproximación y despegue. Con el fin de permitir la operación simultánea del AICM y el AIFA, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, antes SCT, ha rediseñado las rutas del AICM generando patrones más largos, demoras y mayor ruido en algunas zonas de la Ciudad de México. A pesar de que el AICM sigue teniendo operaciones muy por debajo de las que registraba en 2019, los retrasos por motivos de "tráfico aéreo en la Ciudad de México" se han multiplicado de manera exponencial. Uno de los resultados es que los aviones queman más turbosina y se generan más costos. "El nuevo y mal rediseño hace rutas más largas, se vuela más tiempo sobre la ciudad, vuelan en zonas donde no se volaba antes y se gasta más combustible, lo que afecta directamente la operación de las aerolíneas", ha declarado la controladora de tráfico aéreo María Larriva.
La razón de fondo del problema es que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha tomado decisiones políticas antes que técnicas, empezando por la costosísima cancelación del NAIM. Los resultados son ya evidentes. El AICM se encuentra nuevamente saturado, pero a un 70 por ciento de uso de lo que debería ser su capacidad real. En lugar de tener un aeropuerto que pudiera ser un hub, un centro de conexiones internacionales, el gobierno ha creado un sistema de tres aeropuertos que sumados no hacen uno.
BLOQUEOS
Este 26 de diciembre fue bloqueada durante seis horas la autopista México-Puebla. La autoridad, como de costumbre, no hizo nada. Cada vez son más comunes estos bloqueos. Viajar en México se ha vuelto una experiencia azarosa.
Twitter: @SergioSarmiento