El Panteón Municipal número 2 de Torreón fue el escenario en el que arrancaron las exhumaciones masivas por parte del Centro Regional de Identificación Humana en Coahuila (CRIH).
En punto de las 06:30 horas de ayer, los colectivos de familias de personas desaparecidas comenzaron a llegar al cementerio.
Acompañadas de fotografías de sus seres queridos y playeras con mensajes alusivos a la necesidad de justicia, emitieron una declaración ante los medios de comunicación.
"Desde el 2015 empezamos el diseño y negociación con el Gobierno del estado de Coahuila para la realización de procesos de identificación masiva, es hasta el 2018 que logramos comprometer a las autoridades estatales y federales para la construcción de un Centro de Identificación Humana, con el propósito de resolver la crisis forense en nuestro estado y en todo el país", declaró María de los Ángeles Mendieta, una de las personas afectadas.
Acompañada por Fundem (Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México), llegó al sitio también Marcela Balderas, madre de Cosme Humberto Alarcón Balderas, quien desapareció en mayo de 2011 cuando tenía solamente 17 años de edad.
Desde entonces, la mujer ha mantenido la búsqueda de su hijo y pese a las omisiones en los procedimientos por parte de la autoridad, reconoció finalmente que existe la posibilidad de que nueva información sobre el caso pueda tenerse en fosas de los panteones municipales de la ciudad de Torreón.
"Por eso es esta exhumación masiva, porque no se ha dado resultado en nada y pues, sí, fue un largo caminar", señaló Balderas.
Por su parte, la encargada del Centro Regional de Identificación Humana (CRIH), Yezka Garza, reconoció que las exhumaciones masivas y la existencia del propio centro se derivan de la "firme y constante demanda de los diversos grupos de familias y sus representantes".
La funcionaria precisó además que los trabajos en el Panteón Municipal No. 2 de Torreón tendrán una duración de 21 días, además de que se cuenta con procedimientos específicos para ubicar restos, asegurarlos y llevarlos hasta el CRIH.
Una vez que se complete ese proceso, se harán comparativas de ADN con las bases de datos de las autoridades estatales, con el objetivo de buscar relaciones que puedan brindar claridad respecto algún caso de desaparición en específico.
"Tenemos programado por lo menos procesar 500 muestras óseas este año, que se suben a una base genética que ya tenemos lista, donde tenemos los perfiles referenciales de las familias, agrupados por núcleos familiares, entonces, son procesos paralelos", explicó.
Garza informó que el siguiente sitio por ocupar con labores de exhumación será el Panteón Municipal número 1 de Torreón y después el panteón La Paz de Saltillo.