¿Cómo hablar con los niños sobre la muerte?
La muerte puede significar un concepto misterioso para los menores, que puede llegar a generar preguntas que para los adultos suelen resultar incómodas y estresantes.
Aunque muchos padres optan por “proteger” a sus hijos evitando hablar de estos temas, hay veces que esa sobreprotección puede llegar a perjudicarles. Aunque sea incómoda, la conversación es vital para contribuir al buen desarrollo del niño.
Consejos para hablar de la muerte con los menores
- La conversación va a ser diferente para cada menor. Debido a esto, es necesario ajustarla en base a su edad y a su entorno.
- Los niños pueden entender más de lo que pensamos. Para favorecer la comprensión es aconsejable usar un lenguaje basado en hechos que sea lo más sencillo y literal posible.
- Fijarse en las fantasías de los hijos. Cuando no se explica la muerte a los niños, ellos crean sus propias teorías basadas en cómo perciben el mundo que les rodea, lo que les puede generar aún más angustia y malestar.
Cómo hablar sobre la muerte
Normalmente, el niño vive la muerte como algo doloroso y angustioso si no entiende el concepto y no tiene una idea veraz acerca de lo que significa estar muerto, también puede desarrollar interpretaciones que le aterroricen. Es importante aclarar los siguientes puntos clave para evitar esta sensación.
La muerte es universal.
Es importante explicar que la muerte es parte del proceso natural de la vida, que es el equivalente a nacer y crecer, temas reconocibles para los niños.
La muerte es irreversible.
También es necesario aclararles que la muerte es final, que no puedes volver a la vida.
Las funciones vitales terminan en el momento de la muerte.
Es decir, que cuando mueres no puedes respirar o caminar más, el cuerpo deja de funcionar.
La muerte tiene siempre un porqué.
Los niños necesitan entender que la muerte tiene una razón, que no ocurre sin motivo: puede ser una enfermedad, edad avanzada o un accidente.