Por necesidades de la Secretaria de Agricultura, la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA) desarrolla acciones de conservación de suelo y agua dentro del Programa de Uso Sustentable de los Recursos Naturales para la Producción Primaria, no obstante derivado de la pandemia por el COVID-19 ha tenido recortes en el presupuesto, admite el ingeniero Ramón Antonio Sandoval Noriega, director general de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA). (JESÚS GALINDO)
Por necesidades de la Secretaria de Agricultura, la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA) desarrolla acciones de conservación de suelo y agua dentro del Programa de Uso Sustentable de los Recursos Naturales para la Producción Primaria, no obstante derivado de la pandemia por el COVID-19 ha tenido recortes en el presupuesto, admite el ingeniero Ramón Antonio Sandoval Noriega, director general de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA).
“Desafortunadamente los recursos no han sido lo que esperábamos, esto en parte producto de la pandemia que nos atacó y para lo cual se han destinado recursos muy importantes al sector Salud porque recordemos que la prioridad número uno de los gobiernos es la salud”, dijo Sandoval, quien mencionó que se asignaron 300 millones de pesos.
Dijo que la CONAZA presenta programas y proyectos que representan un presupuesto de los 600 a 700 millones de pesos pero se van otorgando por parte del Gobierno Federal en base a lo que es más urgente, por ejemplo, dijo, en este caso el programa de estimulación de nubes no estaba previsto porque se desconocía el impacto de la actual sequía.
Comentó que debido a la necesidad que hay en los estados afectados por la sequía, entre los que se encuentran Coahuila y Durango, es que se tiene detectada la necesidad de hacer otro tipo de estudios.
“Se requiere hacer otros estudios debido a que hay muchas minas que están abandonadas y están repletas de agua por lo cual es necesario hacer estudios para ver si es posible aprovechar toda esta agua”, mencionó el director general.
También habló de la necesidad de obras orientadas a la conservación y recuperación de tierras, la captación, conducción, almacenamiento e infiltración del agua de lluvia.