La Cumbre Climática de las Naciones Unidas, COP26, celebrada en Glasgow, Escocia, finalizó este sábado con un acuerdo que la presidencia británica aspiraba a calificar como histórico. (ARCHIVO)
La Cumbre Climática de las Naciones Unidas, COP26, celebrada en Glasgow, Escocia, finalizó este sábado con un acuerdo que la presidencia británica aspiraba a calificar como histórico, pues incluía por primera vez una referencia a la necesidad de acabar con los combustibles fósiles.
No obstante, fue una enmienda de la India presentada de última hora que fulminó la meta que buscaba el Reino Unido, puesto que esta introducción citó "reducción" en lugar de "acabar''.
Alok Sharma, presidente británico de la Cumbre Climática, imploró al plenario respaldar el Pacto del Clima de Glasgow a pesar de la "profunda decepción" que causó entre la mayoría de los 197 países asistentes la maniobra de Nueva Delhi.
Pese a ello, el Pacto de Glasgow marca un punto de inflexión al contemplar el principio del fin de los hidrocarburos y posibles pagos futuros a los Estados pobres que ya se ven devastados por los efectos de un calentamiento global que no han instigado.
Asimismo, permite avanzar en negociaciones a través de tratados y organizaciones internacionales en la que los Estados podrán presionar para lograr sus objetivos.
En ese sentido, se encuentra el acuerdo histórico de China y Estados Unidos que anuncia el trabajo conjunto para acelerar la reducción de emisiones de dióxido de carbono, pero que no contempla la reducción de uso de combustibles fósiles, tales como las gasolinas.
Ello llevará a los mandatarios del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que incluye a Estados Unidos, China y México, a acordar medidas que influyan en bajar la dependencia a las energías fósiles y de esta manera evitar que la temperatura de la Tierra suba por encima de los 1.5 grados centígrados.
Las negociaciones en Glasgow fueron difíciles. Todos los países reconocieron los esfuerzos de Alok Sharma, que ha dedicado los dos últimos años, desde la COP25 de Madrid, España, pese a la pandemia de COVID-19, de tratar de persuadir a los países a incrementar sus objetivos de reducción de emisiones.
No obstante, países como México, que refuerza sus refinerías y se limita a exigir que los países ricos financien la lucha climática, o China, que prometía solo pequeñas modificaciones al polémico artículo 36, que pedía entonces "acelerar los esfuerzos para la eliminación del carbón sin procesos de captura de carbono y de los subsidios ineficientes al combustible fósil", complicaron la meta planteada para esta cumbre, cuyo desenlace fue criticado por activistas y organizaciones internacionales.