
Fue el domingo cuando se dio a conocer que María Hortensia Rivas murió por complicaciones por COVID-19.
Familiares, amigos y compañeras de la asociación civil Familias Unidas en la Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas, despidieron con aplausos, globos blancos y recordando que nunca dejó de insistir en la búsqueda de su hijo a María Hortensia Rivas Rodríguez, quien falleció el domingo debido a complicaciones por COVID-19.
La tarde de ayer lunes se realizó una misa en la Catedral de Piedras Negras, la cual fue oficiada por la padre Pepé Valdés y posteriormente los restos de la mujer fueron trasladados a su última morada en el panteón Los Ángeles.
"Nunca desistió... siempre buscó a su hijo y tenemos la promesa de seguirlo buscando", manifestó Yolanda Vargas, quien forma parte de la organización de Familias Unidas; luego invitó a los presentes a despedir a Rivas Rodríguez gritando las consignas que en muchas ocasiones repitió en diversas manifestaciones.
Como se informó con oportunidad, Rivas Rodríguez fue presidenta de la asociación civil, una de las organizaciones de familiares de personas desaparecidas que han trabajado en la búsqueda en vida y en campo de sus familiares no solo en Coahuila, si no también participando en diversas acciones de búsqueda en otros Estados de la República.
Además de su participación en la marcha de madres de desaparecidos que se realiza el 10 de mayo en la Ciudad de México, así como su participación en las Mesas de Trabajo que se mantienen con el Gobierno de Coahuila; sin mencionar su participación con otros colectivos de familias de personas desaparecidas en la elaboración de la legislación vigente en Coahuila en materia de desaparición.
Hortensia Rivas también participó en las mesas de observación de los distintos colectivos que operan en la entidad, durante las acciones de exhumaciones de cuerpos sin identificar que se han venido realzando en Coahuila y cuyo objetivo es el poder identificarlos y en su caso, entregar sus restos a sus familiares.