Si le digo a usted: “La maleza del engaño” podría imaginarse que se trata de una telenovela cursi. No lo es, pero casi. Permítame explicarle: “la maleza del engaño” es un nombre coloquial que se le da al sargazo… ¿y qué es eso? Es un alga que crece y se reproduce rápidamente, la cual está volviendo a aparecer, en grandes cantidades, en algunas de las playas más concurridas de nuestro país.
¿Porqué se le conoce coloquialmente como “la maleza del engaño”? Le confieso que no lo sé, aunque el término “maleza” lo conocemos bien porque se refiere a todas esas plantas “malas” que crecen en abundancia y muchas veces invaden los lugares donde se reproducen. Pues justamente eso pasa con el sargazo, que es una “maleza” que invade las playas de Cancún y lugares aledaños… ¿y por qué “del engaño”? Pa’ qué lo engaño, eso sí no lo sé.
Llegó un señor a la playa y cuando ve con sorpresa la gran cantidad de “plantitas” que hay sobre el agua, pregunta: ¿qué es eso?, y no faltó el lanchero malhora que gritó desde lejos a todo pulmón: “¡son algas!”, dando una respuesta veraz, al mismo tiempo que se “aventó” un picaresco doble sentido. Todavía se atrevió el muchacho a decir: “todo lo que va a ver usted aquí son algas…” Y pues sí, tenía razón.
Hay varios nombres científicos para el sargazo, pero el más común es el latín sargassum y hay varias versiones el origen de este nombre. Uno de los orígenes de la palabra —respaldado por la Academia Española— es que el nombre proviene del portugués sargaço y originalmente surge del latín salixsalicis que se refiere al sauce, uno de esos árboles que crecen mucho. Se supone que la forma del sargazo se asemeja a las hojas del sauce, aunque existen muchos tipos de sauce y pues sí, algunos si tienen cierto parecido.
Existen otras versiones sobre el origen de la palabra sargazo, aunque no tan estudiadas pero sí curiosas. Algunos sostienen que la palabra viene de sargasso que es como en portugués se refiere a las uvas. ¿Y cuál es la relación entre las uvas y estas algas? Ah, pues resulta que el sargazo tiene pequeñas vesículas —como bolitas— que parecen uvas y en su interior hay solamente aire, con el fin de que puedan flotar en la superficie del mar para que les de el sol y por medio de la fotosíntesis se puedan reproducir más rápidamente. ¡Impresionante!
Seguiremos escuchando mucho acerca del sargazo en nuestro país, ya que su presencia en las playas sigue en aumento y aunque no es una planta mala, la gran cantidad que hay produce un aspecto desagradable en las playas y cuando se van acumulando despiden olores fétidos que obviamente son una molestia para los turistas. Esto, sin lugar a duda, es una situación de emergencia nacional porque peligra la principal fuente de ingresos de una gran parte de México. Está por verse la manera en que lo van a erradicar.
Soy Don Juan Recaredo… compártame sus dudas y comentarios.
donjuanrecaredo@gmail.com Twitter: @donjuanrecaredoME PREGUNTA:
Humberto Reyes: La palabra “ellos quedrán venir” ¿es correcta?
LE RESPONDO:
No es correcta. La forma correcta es “ellos querrán venir”.
LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA:
No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.