Los postes del estadio Olímpico romano, que repelieron un penalti lanzado por Ciro Immobile en el 83 y un disparo de Manuel Lazzari en el 94, permitieron ayer al Torino salir con un punto de su visita al Lazio (0-0) y lograr la permanencia matemática en la Serie A con una jornada de antelación.
En un partido disputado tras ser aplazado en marzo por un foco de coronavirus en el Torino, una gran prestación del meta Salvatore Sirigu y la ayuda de la madera permitió al conjunto turinés mantener la categoría y decretó oficialmente el descenso del Benevento.
El Torino se colocó decimoséptimo con 36 puntos, cuatro más que el Benevento, con el que se enfrentará en la última jornada en un partido ya sin trascendencia.
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El Benevento acompaña al Parma y al Crotone, que ya descendieron oficialmente.
Pese a que el Lazio, sexto, ya no tuviera objetivos en la tabla, lo dio todo en busca de los tres puntos. De hecho, Simone Inzaghi, técnico lacial, es hermano del preparador del Benevento, Filippo Inzaghi, y un triunfo podía mantener con vida a su familiar.
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Sin embargo, el colegiado anuló un gol de Immobile en la primera mitad por un presunto empujón a Nicolas Nkoulou y los postes negaron la diana de nuevo a Immobile, desde el punto de penalti en 83, y a Lazzari, con un cabezazo en el último suspiro.
También el delantero de Kosovo, Vedat Muriqi, tuvo una gran oportunidad a falta de 25 minutos para el final, pero la perdonó con la pierna zurda.
El Torino se defendió con máximo compromiso y, en una de sus pocas oportunidades, sacudió la madera con un remate de Sanabria.
Jugadores del Torino festejan luego del empate 0-0 ante Lazio, el cual le dio al equipo la permanencia en la Serie A. (EFE)